Un nuevo universo 5G

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Este contenido hace parte de 360 Revista en su cuarta edición, la cual se distribuyó en las principales ciudades del país.


Por: Jorge Fernando Negrete P. – Presidente de Digital Policy & Law Group

Un nuevo mundo digital. Cambiemos el enfoque: el pensamiento digital nace desde un lugar que nadie esperaba: 5G. El concepto de redes que conocíamos, cambia. Las palabras “telecomunicaciones”, “radiodifusión”, “informática” o “TIC”, están en transición.

Las redes son un activo estratégico que multiplica servicios y gestiona tráfico en una carretera de millones de canales nuevos: una red inteligente. La inversión en radiobases se multiplicará hasta por 10 veces, al igual que en fibra óptica. Necesitamos capilaridad digital. Atestiguamos el ocaso del derecho de las telecomunicaciones y del derecho informático; se fusionan e integran la propiedad intelectual y la protección de datos. 

Nace el derecho y la regulación digital, vinculados con ciencia y tecnología. Hablar de política TIC, informatización, e-gobierno o política de cómputo es hablar del pasado. Hablemos de “Política Digital”, integrada por el conjunto de recursos y acciones que ofrecen servicios públicos y gestionan procesos administrativos, financieros y negocios end to end.

La política pública evoluciona y para habilitar el derecho fundamental de acceso a Internet y los servicios de telecomunicaciones, necesitamos diseñar nueva política pública. Desde esa perspectiva, nace la política digital para la cultura, para la educación, para la salud, para la ciberseguridad, para la economía, para las ciudades.

La época 3G y 4G fue la era de las agendas nacionales, de la inclusión digital. Los gobiernos federales han realizado un espléndido trabajo con sus grandes agendas digitales. Me refiero a los míticos Vive Digital de Colombia, Argentina Conectada, Imagina Chile, el Plan de Banda Ancha de Brasil o la Estrategia Digital de México.

Hoy es el tiempo de las ciudades y su habilitadora es la quinta generación de comunicación móvil 5G. Tiempo de creer en la educación con acceso universal: un equipo móvil, un aula; tiempo del acceso irrestricto a la cultura: teatros, museos, grupos escénicos; tiempo del acceso a la información pública, de la transparencia digital; tiempo de procesos administrativos eficientes inmediatos; de los servicios públicos en línea: agua, luz, gas, predial. Tiempo de la movilidad y el transporte digital; tiempo de la democracia y el voto digital, de la pluralidad informativa y el derecho a la información en la red; tiempo de la salud, la gestión digital de citas, expediente médico y teleconsulta.

Es el tiempo de indicadores ambientales en tiempo real, pronóstico del clima, con acciones inmediatas, por colonia, calle y casas. Es el tiempo de la seguridad vía cámaras y red con funciones inteligentes. Es el tiempo de la gestión de datos en la ciudad (Internet de las cosas), transformarlos en información (Big Data) y de la capacidad para actuar en tiempo real, generando política pública con Inteligencia Artificial. Es el tiempo del teletrabajo, de la generación de valor desde el hogar.

Es la época 5G, la era de las ciudades y su reconciliación con los ciudadanos. Existe una ciudad digital cuando entrega “Bienestar Digital Social” y genera capacidades competitivas que derivan en inversión y desarrollo. 5G va a liberar aún más valor, no sólo va a entregar más velocidad, ancho de banda o baja latencia, va a liberar hiperconvergencia de servicios digitales a las ciudades y sus habitantes. Entregará un paquete quíntuple play, más uno o dos servicios OTT, servicios TIC (software y plataformas), computo en nube, al borde (Edge Computing), Wi-Fi 6 y supercómputo que gestionará una red inteligente con Internet de las cosas, Big Data e Inteligencia Artificial.

Las ciudades son las mejor conectadas, tienen la mejor velocidad, el mayor ancho de banda, el menor índice de desconectados, son rentables; las que cuentan con los mejores indicadores de acceso a computadoras, conexiones de Internet y equipos móviles, en suma, la mejor infraestructura digital. Los gobiernos federales y la inversión de los operadores han generado una infraestructura inestimable que no ha costado a las ciudades. Pero las ciudades carecen de una visión digital y servicios que ofrezcan Bienestar Digital. Las viejas agendas tienen que evolucionar a una nueva generación de política pública local.

Pero atención. Tener infraestructura digital es una responsabilidad. Es como tener un carro Formula 1… y no saber cómo manejarlo.