Urgen normas que le pongan un ‘tatequieto’ a Rappi

Foto: Pulsosocial.com

Las aplicaciones delivery, especialmente Rappi, se están volviendo un dolor de cabeza para los usuarios y las autoridades. Además de claras violaciones al habeas data, las infracciones de tránsito y la desorganización por parte de sus trabajadores, terminaron siendo el diario vivir en varias ciudades.


Por: 360 Radio Colombia

La denuncia que hizo en contra de Rappi el excandidato presidencial y líder de Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, deja en evidencia que las aplicaciones delivery están fuera de control.

Basta con ingresar a redes sociales para ser testigos de las múltiples denuncias por todo tipo de casos en contra de empresas como Rappi.

Además de claras violaciones al habeas data, las infracciones de tránsito y la desorganización por parte de sus trabajadores, terminaron siendo el diario vivir en varias ciudades.

Por ejemplo, recientemente se conoció de las denuncias y quejas por parte de un grupo de vecinos del centro Comercial Oviedo, barrio El Poblado, Medellín, quienes están cansados del acopio informal que instalaron los ‘Rapitenderos’ al frente de su unidad.

Y es que esta problemática se vive en cualquier lugar en el que haya un centro comercial de cadena o un retail; sus inmediaciones se convirtieron en un parqueadero público, en donde los repartidores se sientan en el andén a comer y departir hasta que les llegan sus pedidos.

El problema va más allá cuando dejan sus motos parqueadas sobre la vía e incluso en los andenes, generando caos, desorganización y grandes problemas en la movilidad, no solamente de vehículos, sino de transeúntes.

Además, son innumerables las infracciones de tránsito cometidas por los ‘Rappitenderos’. Semáforos en rojo ignorados, separadores que se convierten en retornos, giros prohibidos y andar en contravía, las faltas más comunes.

Cabe mencionar que hace unas semanas un periodista de este medio fue testigo del accidente entre dos repartidores de Rappi en el barrio El Poblado, Medellín, cuando uno de ellos venía bajando en contravía con su bicicleta por la Loma de San Julián, chocándose de frente contra el otro repartidor que subía en su motocicleta, llevando la peor parte el ciclista.

Además de que Rappi no les ofrece ningún tipo de seguro contra accidentes a sus repartidores, lo preocupante de este caso fue que el motociclista no contaba con sus papeles en regla y se vio obligado a llegar a un acuerdo de irrisorios 20 mil pesos con el ciclista para evitar mayores problemas.

Esta denuncia no pretende estigmatizar a los ‘Rapitenderos’ o a que innovadoras ideas como Rappi, la cual tiene un impacto positivo en la economía del país, dejen de funcionar.

Simplemente hace un llamado de control a las autoridades para que ejerzan más controles sobre estas aplicaciones y a estas empresas para que capaciten a sus empleados en normas de tránsito, además de que valoren el trabajo de sus empleados, quienes finalmente son los que los han hecho llegar hasta donde están.

Recordemos que actualmente Rappi tiene prohibido su funcionamiento en Argentina por no cumplir con los requisitos legales de seguridad de sus repartidores, entre ellos un seguro de vida y accidentes.