El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, abrió un nuevo frente de debate en América Latina al manifestar su respaldo a una eventual intervención de Estados Unidos en Venezuela, argumentando que una acción de ese tipo podría poner fin a lo que calificó como una “narcodictadura” y aliviar un problema de alcance regional.
Durante una rueda de prensa ofrecida en Buenos Aires, Kast señaló que Chile no tendría capacidad para participar directamente en una operación de ese tipo, pero afirmó que apoyaría a cualquier actor internacional que busque terminar con el actual gobierno venezolano. En su criterio, la crisis política y humanitaria del país caribeño ha generado impactos que trascienden sus fronteras y afectan a Sudamérica, América Latina e incluso a Europa.
Las razones por las que Kast apoya la eventual intervención de Estados Unidos en Venezuela

El mandatario electo insistió en que la situación venezolana debe ser abordada mediante un acuerdo internacional, al tiempo que cuestionó el rol de los organismos multilaterales frente a lo que considera una ruptura del orden democrático. Según Kast, el actual gobierno de Nicolás Maduro carece de legitimidad tras un proceso electoral que, aseguró, fue desconocido por una parte de la comunidad internacional.
En ese contexto, llamó a los países y entidades que defienden el principio de no intervención a pronunciarse de manera coherente frente a la crisis venezolana. “Si se habla de respeto a las reglas internas, también se debe exigir que estas se cumplan”, sostuvo, al referirse a las denuncias de irregularidades electorales.
Uno de los ejes centrales del pronunciamiento de Kast fue la migración venezolana. El presidente electo acusó al gobierno de Caracas de obstaculizar el retorno de sus ciudadanos y de beneficiarse indirectamente de las remesas enviadas desde el exterior. En esa línea, anticipó que su administración impulsará medidas para limitar el envío de recursos provenientes de migrantes en situación irregular.
Estas declaraciones se suman a los contactos que Kast ha dicho mantener con otros líderes de la región para evaluar la creación de un “corredor humanitario” que facilite el retorno de migrantes sin estatus legal a sus países de origen. La propuesta, aún en fase de conversaciones, apunta a coordinar esfuerzos regionales frente a los flujos migratorios que afectan especialmente a países del Cono Sur.
Las posturas expresadas en Buenos Aires están alineadas con el discurso que Kast sostuvo durante su campaña presidencial. Entre sus principales banderas figuran el endurecimiento de la política fronteriza, la construcción de barreras físicas en zonas limítrofes, el uso intensivo de la fuerza contra el narcotráfico y una reducción significativa del gasto público.
Asimismo, el presidente electo ha reiterado su intención de ejecutar procesos de expulsión masiva de migrantes irregulares, una promesa que ha generado apoyos entre sectores que reclaman mayor control, pero también críticas de organizaciones de derechos humanos y analistas internacionales.
Las declaraciones de Kast sobre Venezuela y la posibilidad de una intervención extranjera anticipan un giro en la política exterior chilena y abren un debate regional sobre soberanía, democracia y migración, en un contexto marcado por tensiones políticas y desafíos humanitarios que siguen sin una solución consensuada.