Visión internacional de las regiones

Construir una agenda para 2030 asume que nadie se quede atrás.

Por: Eduardo Verano de la Rosa

En Vitoria, capital del País Vasco, se realizó el Congreso Internacional sobre Regiones. El propósito: analizar y comparar, a nivel internacional, cómo se estructuran instituciones autónomas regionales que se conviertan en motor de desarrollo de sus territorios.

Se concluyó que la clave es constituir espacios regionales sólidos que integren el sector rural con su red de ciudades para mejorar la calidad de vida de los habitantes de las regiones metropolitanas.

Hay que consolidar el modelo de organización territorial regional acondicionándolo a las necesidades de las poblaciones y en especial trabajar en la disminución de la desigualdad.

Los retos son inmensos: sostenibilidad social, económica y ambiental, trazar una agenda de trabajo para el año 2030 con un marco global y una agenda del milenio para todos los países en desarrollo.

La principal responsabilidad del nivel gubernamental local es potencializar el desarrollo y, por eso, debe tener herramientas de planeación institucional, jurídica y financiera. Construir una agenda para 2030 asume que nadie se quede atrás. Con este objetivo se revisaron los procesos de regionalización y autonomía a nivel internacional en cada continente.

De la China, por ejemplo, se analizó el impacto que ha tenido el Partido Comunista con un presidente muy poderoso quien ha permitido un gran desarrollo local.

En la anterior elección del Partido, el tema principal fue la descentralización: se impulsaron políticas permisivas a los gobiernos locales para darles un mayor poder y capacidad de generar crecimiento, por eso, el desarrollo del gigante asiático ha sido uniforme a pesar de las distancias y las brechas históricas que existen.

En Europa se percibe, por el contrario, una recentralización, especialmente en Francia e Italia, y una reorganización y fortalecimiento del Estado Central aunque se ha avanzado en asuntos como la subsidiaridad.

En Francia, específicamente, no han delegado realmente las competencias y han terminado enredados y compitiendo entre los diferentes niveles de gobierno. En Noruega, por el contrario, disminuyeron las regiones de 19 a 10 para volverlas más poderosas.

El mundo se globaliza y debe darle fuerza a los gobiernos locales, por eso, una región que dialogue en los niveles más bajos del gobierno es la que va a permitir un mayor desarrollo.

También se ha fortalecido la diplomacia local y regional a nivel internacional para que pueda lograr realmente un mayor nivel de cooperación de comercio y de intercambio cultural.

En Alemania, desde un principio, han sido pocas regiones o subnaciones, pero muy robustas y con mucha capacidad para implementar sus procesos de desarrollo que se han convertido en su principal fuerza competitiva.

Le invierten 1 % del PIB para acabar con las desigualdades internas. Los Landers alemanes son federalismo puro y las decisiones se toman por sus autoridades que están muy bien ordenadas. Son una confederación que busca los principios y una experiencia territorial.

Para entender el desarrollo territorial en Alemania hay que recordar que se reordenó su sistema de soberanía federal después de la II Guerra Mundial, con una fuerte influencia y participación en el modelo de Estado de los Estados Unidos.

También tenían una experiencia histórica en el manejo eficaz de su territorio. Por eso es que en Alemania hay impuestos locales, regionales y federales, y cada nivel tiene sus recursos y sus competencias.