¿Y quién controla la avenida Las Palmas?

Desde vehículos contaminantes, pasando por piques ilegales, ciclistas que no conservan su carril, alta congestión y el irrespeto a las normas de tránsito, Las Palmas es un verdadero caos.


Por: Andrés Felipe Gaviria

Las normas de tránsito a nivel mundial poco o en ningún aspecto se respetan en Colombia; por ejemplo, que por la izquierda circulan los carros que van a una mayor velocidad mientras que los que van a la derecha son los que andan a una menor velocidad, tienen carga pesada, son de transporte público o simplemente están aprendiendo a manejar. En Colombia no pasa eso y en Medellín mucho menos. Los problemas también ocurren en una de las principales vías que tiene el área metropolitana: la salida al oriente antioqueño a través de la doble calzada de Las Palmas, que en buena parte del año es doble calzada porque siempre tiene derrumbes, huecos, baches y cierres que nunca permiten que funcione óptimamente. 

Pero más allá de eso, que son temas de infraestructura que no abordaré el día de hoy, es completamente inadmisible que una ciudad y en general un territorio que lucha por tener un mejor aire, por respirar un oxígeno medianamente decente y no un veneno, pase lo que pase en las palmas. La gran mayoría de buses que viajan al oriente antioqueño parecen no tener ningún control ambiental.

Si la secretaría de tránsito de Medellín se decidiera a instalar un control junto con el área metropolitana en la avenida Las Palmas seguramente un talonario de 300 comparendos no sería suficiente para multar y retener a la cantidad de buses, volquetas y camiones que están contaminando desde las 4:30am hasta las 10 de la noche con sus niveles de humo absolutamente impresentables.

Fuera de eso, son vehículos que tienen más de 30 o 40 años en servicio. Las volquetas que están en camino hacia los diferentes proyectos inmobiliarios que se hacen en el oriente no tienen ningún control en sus fuentes contaminantes y están, de manera pervertida y criminal, acabando con los pulmones de todas las personas que habitan en Medellín, el área metropolitana y el oriente antioqueño.

En segundo lugar y aunque hay que reconocer la gran labor que ha hecho la secretaría de seguridad de Medellín para controlar los piques ilegales en Las Palmas pues estos personajes no entienden ni respetan las leyes. Es increíble que a pesar de todos los controles e intervenciones que se han hecho, estos pillos continúen haciendo estas actividades que ponen en riesgo la vida y la integridad de quienes no están en esa milonga de exponer la vida permanentemente bajo los efectos del alcohol o de los alucinógenos. 

Y como si fuera poco se puede evidenciar también el asunto con los ciclistas. Personalmente, soy usuario tanto de la bicicleta de manera recreativa y también estoy la posición de un conductor de vehículo; por eso sé que hay que seguir trabajando en la cultura para que los ciclistas que suben por Las Palmas no obstaculicen el tráfico. Los ciclistas más acaudalados y favorecidos, con quienes no tengo ningún problema, ponen a sus conductores o familiares a que conduzcan detrás de ellos con estacionarias y a una velocidad de 4km por hora, obstaculizando uno de los carriles mientras hacen su ascenso.

En tal virtud, son distintos fenómenos los que se presentan en las palmas que se deben atender. Suena desgastante ser un policía encima de las personas pero creo que hemos llegado a un punto de no retorno en el que entendemos que ese es el colombiano, el colombiano no entiende si no tiene un policía al lado, lastimosamente. Lo que sucede en Las Palmas es realmente una muestra de la incultura y el desorden que hay en la ciudad. No existe ningún respeto hacia las actividades privadas del uno por el otro, entonces es bueno que las personas encargadas, las personas que tienen bajo su jurisdicción tomar este tipo de decisiones, pues lo hagan.