El borrador de decreto con el que el Gobierno nacional busca modificar el régimen de inversiones de los fondos de pensiones en Colombia encendió las alertas entre analistas económicos y el sector financiero. La propuesta plantea reducir gradualmente la inversión en activos internacionales hasta un límite del 30 %, una decisión que, según cálculos de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), tendría efectos directos sobre la rentabilidad y el monto final de las pensiones.
Actualmente, cerca del 48 % de los recursos administrados por las AFP en Colombia se encuentran invertidos en mercados internacionales, una estrategia que ha permitido diversificar riesgos, mitigar choques locales y mejorar el desempeño de los portafolios en el largo plazo. Con el nuevo decreto, ese margen de diversificación se reduciría de forma progresiva en un horizonte de cinco años, obligando a repatriar una porción significativa del ahorro pensional.
Fondos de pensiones en Colombia: menor inversión internacional podría recortar hasta 24 % del ahorro pensional

De acuerdo con ANIF, uno de los principales efectos de esta medida sería una mayor concentración de recursos en activos domésticos, especialmente en TES Colombia. El mercado local, advierte el centro de estudios, tiene una capacidad limitada para absorber flujos de gran escala, lo que llevaría a que buena parte del capital que regrese del exterior termine invertido en deuda soberana.
Actualmente, los TES ya representan cerca del 33 % del total de los activos bajo administración del sistema pensional. Aunque estos instrumentos ofrecen liquidez y menor riesgo crediticio, una mayor exposición incrementaría el riesgo soberano y reduciría las alternativas de inversión con mayor potencial de retorno, especialmente para el ahorro pensional de largo plazo.
El margen para redirigir esos recursos hacia acciones locales u otros activos privados también es reducido. El mercado accionario colombiano presenta bajos niveles de profundidad y liquidez frente al tamaño de los fondos, lo que limita su capacidad para recibir nuevos flujos sin generar distorsiones en precios o concentraciones excesivas.
Más allá de los efectos sobre el mercado financiero, ANIF señala que el mayor impacto recaería sobre los afiliados. Un ejercicio ilustrativo del centro de estudios estima que una menor inversión internacional en pensiones podría reducir la rentabilidad anual esperada entre 1,4 y 1,6 puntos porcentuales.
En términos prácticos, un trabajador que cotiza desde los 23 hasta los 62 años podría enfrentar una reducción cercana al 24 % en su ahorro acumulado al momento de jubilarse. En cifras constantes, el capital final pasaría de aproximadamente 861 millones de pesos a cerca de 652 millones, una diferencia significativa con efectos directos sobre el nivel de la pensión.
La advertencia se sustenta en el comportamiento histórico del sistema. Según datos de la OCDE, los fondos de pensiones en Colombia han registrado en las últimas dos décadas rendimientos nominales promedio cercanos al 9,8 % y reales del 4,6 %, cifras superiores a las observadas en países como México o Chile. Para ANIF, la diversificación internacional ha sido un factor determinante detrás de esos resultados.
Reducir la exposición a activos externos implicaría renunciar a oportunidades en mercados más profundos y con ciclos económicos distintos, aumentando la vulnerabilidad del sistema frente a choques fiscales, regulatorios o macroeconómicos internos, en pleno debate por la reforma pensional.
Aunque el Gobierno sostiene que la medida busca fortalecer el financiamiento de la economía local y apoyar proyectos productivos, el análisis de ANIF concluye que los costos de largo plazo podrían superar los beneficios de corto plazo. En este contexto, el gremio considera clave evaluar no solo el impacto inmediato sobre el mercado interno, sino también las consecuencias sobre el bienestar futuro de millones de afiliados y la sostenibilidad del sistema pensional.
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