La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en el eje de la conversación estratégica en el sector financiero. Así quedó claro durante el lanzamiento de The Reinvention Community, una iniciativa presentada por Accenture Colombia que busca articular a empresarios, miembros de juntas directivas, académicos y centros de pensamiento alrededor de una agenda común de transformación para el país.
El debate no giró únicamente en torno a la innovación, sino a los resultados concretos, los aprendizajes y los vacíos que aún persisten. ¿Qué ha funcionado? ¿Qué no ha dado los resultados esperados? ¿Y cuáles son los retos reales para entrar en una nueva era marcada por agentes inteligentes capaces no solo de responder, sino de actuar y transaccionar?
Uno de los consensos del panel fue que la tecnología avanza más rápido que las organizaciones. Las integraciones arquitectónicas siguen siendo complejas, especialmente en entidades financieras con sistemas heredados.
A ello se suman los desafíos regulatorios: en un entorno donde la inteligencia artificial evoluciona de manera exponencial, el sector no puede limitarse a esperar lineamientos, sino que debe trabajar de forma proactiva con los supervisores.
Sin embargo, más allá de lo técnico y lo normativo, el mayor obstáculo es cultural. La adopción interna de la inteligencia artificial y de modelos basados en agentes requiere apertura, formación y un cambio en la forma de entender el trabajo. Conceptos como la innovación abierta y la colaboración con el ecosistema tecnológico, aunque reiterados durante años, siguen siendo determinantes para que la transformación sea real y no solo discursiva.
El punto de inflexión, según se discutió, está en la evolución de los agentes inteligentes. Hasta ahora, los consumidores interactuaban con sistemas que respondían a solicitudes específicas. El nuevo escenario introduce agentes con capacidad de actuar de manera proactiva e incluso ejecutar transacciones en nombre del usuario.
Este cambio redefine la relación entre bancos, clientes y empresas, y abre la puerta a interacciones “agente a agente”, donde los procesos serán más complejos y menos dependientes de la intervención humana directa.
Riesgos digitales en un entorno sin retorno
En ese contexto, la gestión del riesgo adquiere un papel central. La digitalización es un camino sin retorno, pero no está exento de amenazas. Los riesgos cibernéticos, la protección de datos y la privacidad son hoy tan estratégicos como la innovación misma. Casos recientes en la región han evidenciado la vulnerabilidad de infraestructuras críticas, lo que obliga a las entidades financieras a reforzar sus esquemas de prevención y respuesta.
Desde la experiencia internacional, representantes de JPMorgan Chase compartieron algunos pilares de su estrategia global. La inteligencia artificial, explicaron, no es un proyecto aislado sino un componente estructural del negocio. Durante más de una década la han aplicado en prevención de fraude, optimización de pagos y procesos de negociación, integrándola progresivamente en áreas clave.

El enfoque, señalaron, combina adopción a gran escala con impacto medible. En lugar de desarrollar un único modelo propietario, la entidad optó por crear plataformas que conectan distintos modelos de lenguaje y proveedores tecnológicos, facilitando su uso dentro de la organización. Esto ha permitido que un número significativo de empleados incorpore herramientas de IA en su trabajo cotidiano.
Ciberseguridad integrada y talento en transformación
Otro elemento clave es la gestión integral del riesgo. La ciberseguridad no opera como un compartimento aislado, sino que está integrada en toda la matriz de riesgos del banco.
Esto implica controles adicionales, monitoreo constante y capacidad de reacción rápida ante incidentes. En un entorno donde los ataques son cada vez más sofisticados, la prevención se convierte en ventaja competitiva.
Pero la transformación no es solo tecnológica. El reentrenamiento del talento ocupa un lugar central. La automatización modifica funciones, elimina tareas repetitivas y crea nuevas oportunidades.
Preparar a los equipos y también a las comunidades es parte de una estrategia que entiende la inteligencia artificial como una herramienta de productividad, no como un sustituto indiscriminado del trabajo humano.
La creación de The Reinvention Community se inscribe en esa lógica. De acuerdo con el estudio Pulse of Change 2026 de Accenture, una mayoría creciente de líderes empresariales considera la inversión en tecnología como principal estrategia para gestionar el cambio organizacional, y la inteligencia artificial se mantiene como prioridad en sus planes de inversión.
“En Accenture creemos que Colombia se potencia cuando sus líderes trabajan juntos por un propósito colectivo. Por eso lanzamos The Reinvention Community: un espacio donde el sector empresarial y la academia co-crean una agenda de Reinvención a través de proyectos de alto impacto que impulsen el crecimiento del País, generen oportunidades y progreso”, afirmó Camilo Bueno, presidente de Accenture Colombia.
El mensaje final fue claro: la banca ya no discute si debe transformarse, sino cómo hacerlo con responsabilidad. Entre agentes inteligentes, ciberseguridad y cultura organizacional, el nuevo tablero de juego exige equilibrio entre ambición tecnológica y gestión prudente del riesgo.