Los bloqueos viales registrados en varias regiones del país comienzan a pasar factura al sector avícola colombiano, la imposibilidad de movilizar productos desde las granjas hacia los centros de consumo ha generado un represamiento que ya alcanza los 10 millones de huevos y cerca de 1.500 toneladas de carne de pollo, afectando de manera directa la cadena de abastecimiento.
Las dificultades se concentran en corredores estratégicos de departamentos como Santander, Norte de Santander, Cundinamarca y Boyacá, donde las restricciones a la movilidad han frenado el transporte de alimentos básicos. El impacto no solo se mide en los productos que no logran salir, sino también en los retrasos que empiezan a sentirse en diferentes mercados del país.
Bloqueos viales en Colombia afectan al sector avícola
Desde la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) advierten que la situación es crítica y que el margen de maniobra es limitado. Su presidente, Gonzalo Moreno, explicó que actualmente hay una acumulación significativa de producción que no ha podido llegar a los consumidores, lo que incrementa el riesgo de desabastecimiento si los bloqueos se prolongan.
El panorama se complica aún más por la presión sobre la operación interna de las granjas. La entrada de insumos esenciales, como el alimento para las aves, también se ha visto afectada por las restricciones en las vías. En regiones como Santander, donde se concentra una alta producción, el suministro diario requerido es considerable, y las reservas actuales apenas alcanzarían para unos pocos días.

Esta situación genera una cadena de riesgos: sin alimento suficiente, la producción puede verse comprometida en el corto plazo, lo que agravaría el impacto sobre la oferta. A esto se suma la dificultad de mantener condiciones óptimas en las granjas, que dependen de una logística constante para operar con normalidad.
El efecto de los bloqueos no se limita al mercado interno. El sector también ha tenido que suspender operaciones de exportación debido a la imposibilidad de garantizar el transporte hacia los puertos. Una de estas operaciones, que contemplaba el envío de millones de huevos hacia el Caribe, tuvo que ser cancelada, lo que representa pérdidas económicas y afecta la confianza en la capacidad de cumplimiento.
Mientras tanto, los consumidores podrían empezar a percibir las consecuencias en los próximos días si no se restablece la movilidad. La reducción en la oferta disponible podría traducirse en incrementos de precios o dificultades para encontrar algunos productos en determinadas regiones.
Ante este escenario, el gremio avícola insiste en la necesidad de garantizar el tránsito de alimentos y reactivar la logística en las carreteras. La normalización del transporte, advierten, es clave no solo para el sector, sino para el abastecimiento general del país, que depende en gran medida de la estabilidad de estas cadenas productivas.
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