Trump y Jinping: así fue el reencuentro entre los líderes mundiales

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Uno de los encuentros entre mandatarios más importantes del año. Geopolítica, economía y relaciones bilaterales fueron algunos de los temas de las conversaciones entre Donald Trump y Xi Jinping.

En 2017, los líderes de los Estados Unidos y China se reunieron en Beijing con un mundo aún bajo el control de la Casa Blanca. Nueve años después el país asiático está más fortalecido, con una economía mucho más competitiva. Este fue el escenario con el cual fue recibido Trump y su delegación, en el Gran Palacio del Pueblo en la capital china.

Las melodías del himno estadounidense, The Star-Spangled Banner, sonaron junto con banderas de las dos mayores potencias de nuestra era. La conversación duró dos horas y cuarto, los norteamericanos fueron recibidos con todos los honores y un banquete en el Gran Palacio del Pueblo, con Jinping como anfitrión.

Aquel encuentro de 2017 tenía a los Estados Unidos como el principal socio comercial de China, por lo cual, el país asiático era más permisivo con las peticiones de Washington. Desde entonces, Pekín se ha fortalecido logrando tener alianzas más fuertes con al menos 120 países.

Lo anterior deja a Trump con el camino de aceptar el poderío económico del gigante asiático. Incluso, usando el término G2 para describir la hegemonía comercial de ambas potencias.

Taiwán

Uno de los principales puntos sobre la mesa sino-estadounidense es el control de la isla de Taiwán, la cual China reclama como suya y los Estados Unidos no reconoce formalmente esta anexión, aunque es tímido en apoyar la independencia taiwanesa.

Al respecto, Xi declaró: “La cuestión de Taiwán es la más importante en las relaciones sino-estadounidenses. Si se trata bien, las relaciones entre ambos países podrán mantenerse globalmente estables. Si se trata mal, los dos países chocarán, e incluso entrarán en conflicto”.

Sin embargo, en el informe del encuentro de la Casa Blanca no se menciona una profunda conversación sobre este tema.

Irán y el estrecho de Ormuz

Ambos líderes coincidieron con la apertura del importante flujo petrolero en Medio Oriente. China por su lado, es el principal socio comercial de Irán y ha sacado provecho del bloqueo, aumentando sus reservas del crudo, situación que desde Washington no se ve con los mejores ojos.

La Casa Blanca quiere plantear a Beijing la necesidad de la influencia norteamericana en la zona, según declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio. Sin embargo, aún no se ha profundizado en el tema.

Elogios entre mandatarios

En el momento del encuentro, Trump y Jinping se elogiaron, en una muestra de respeto por el otro. Ambos coincidieron en la construcción de relaciones bilaterales, además del carácter económico y comercial, central en la reunión.

Muestra de ello fueron las palabras del líder chino, quien afirmó: “la cooperación beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación perjudica a ambas… Los dos países deberían ser socios y no rivales, lograr el éxito juntos, buscar la prosperidad común y trazar un camino correcto para las relaciones entre grandes potencias en la nueva era”.

Trump aún estará un día más en suelo chino, donde se hablará con prioridad de las relaciones comerciales, ya sea plantea la idea de un posible fin de la guerra comercial entre ambas potencias. Sin embargo, temas como Irán, Rusia y la competencia por ser la superpotencia podrían nublar el camino.

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