El Hecho: El DANE defendió la independencia y transparencia de sus datos oficiales de empleo tras las controversias generadas por un estudio de la Universidad de Antioquia, e invitó a los académicos a mantener el debate estrictamente en el plano técnico y metodológico.
¿Por qué es importante?: Protege la credibilidad institucional al aclarar que las cifras oficiales son públicas, auditables y carecen de sesgo político, garantizando que los indicadores del mercado laboral colombiano sigan alineados con las buenas prácticas internacionales de la OIT.
¿Cuál es el contexto?: La controversia surgió por un informe del profesor Edwin Torres que contrastó las encuestas de hogares con los registros de seguridad social. En respuesta, el DANE envió una aclaración técnica el 26 de mayo de 2026 invitando a los autores a revisar conjuntamente los datos.
¿A quiénes afecta y cómo?: Afecta a la comunidad académica, analistas y al debate público sobre políticas públicas de empleo. El DANE aclara que omitir metodologías vigentes distorsiona la lectura de la realidad de los trabajadores y confunde la opinión pública.
El dato que no se puede perder: Las discrepancias se deben a comparar fuentes distintas: la GEIH mide lo declarado por los hogares mientras que la PILA refleja el 100% de los pagos efectivos de seguridad social, además de omitir la Actualización del Marco 2018 vigente desde 2021.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) salió al paso a las recientes controversias sobre la medición del empleo en el país. A través de un pronunciamiento oficial, la entidad defendió la independencia y la transparencia de sus datos e invitó a la academia a mantener la discusión en un plano estrictamente metodológico y alejado de intereses políticos.
La postura de la institución surge como respuesta directa al estudio titulado ¿Tenemos más o menos formalidad laboral? La historia con las cifras del DANE versus los registros de pago de seguridad social, elaborado por el profesor Edwin Esteban Torres Gómez, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Antioquia. En dicha investigación se exponen discrepancias entre las mediciones oficiales y los registros de cotizantes en el país.
Panorama general: De acuerdo con el organismo estadístico, el pasado 26 de mayo de 2026 se remitió una comunicación formal a los autores del informe de la Universidad de Antioquia. En dicha carta se detallaron las precisiones técnicas correspondientes y se les extendió una invitación formal para revisar las cifras de manera conjunta.
A pesar de que el DANE señaló que aún no ha recibido la respuesta que se esperaría de un ejercicio de naturaleza técnica y académica, la entidad reiteró que la convocatoria para sentarse a evaluar los datos continúa abierta.
DANE vs. Universidad de Antioquia: La verdad detrás de la medición del empleo

Para el DANE, las discrepancias señaladas en la investigación se explican principalmente por dos factores metodológicos fundamentales que no fueron incorporados en el análisis de la universidad:
Omisión de la actualización del marco censal: El estudio omitió la Actualización del Marco 2018, una variable que está vigente en la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) desde el año 2021 y que se encuentra publicada en el portal web de la entidad. Considerar este ajuste es indispensable para realizar una lectura correcta de la evolución del mercado laboral.
Comparación de fuentes con objetos de medición distintos: El informe académico contrasta la GEIH (una encuesta de hogares) con registros administrativos como la Planilla Integrada de Liquidación de Aportes (PILA). El DANE aclaró que mientras la encuesta capta lo que los ciudadanos declaran sobre su situación laboral, los registros administrativos reflejan estrictamente los pagos efectivos al sistema de seguridad social. Al medir realidades diferentes, es natural que los resultados no coincidan, sin que esto signifique que el dato oficial sea erróneo.
Por qué es importante: La entidad enfatizó que todas sus metodologías, documentos técnicos y resultados son públicos, auditables y están alineados con las buenas prácticas internacionales dictadas por organismos como la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Al respecto, la directora del DANE, Piedad Urdinola, fue enfática en blindar a la institución de cualquier sesgo coyuntural:
«Las cifras del DANE no tienen color político: no favorecen ni perjudican a ningún gobierno. Son públicas y verificables, y la confianza en ellas es un bien de todos los colombianos. Defender esa independencia técnica es un principio irrenunciable».
Con este pronunciamiento, el departamento estadístico reafirmó su compromiso de seguir operando bajo principios de calidad, transparencia y oportunidad, asegurando que el debate sobre los indicadores de interés nacional debe basarse rigurosamente en el contexto metodológico vigente.
