De esta forma, el saliente gobierno de Gustavo Petro entrega a Colombia en materia de economía, agricultura, educación y seguridad.
El hecho: El gobierno de Gustavo Petro finaliza su mandato dejando avances en áreas sociales, agrarias y educativas, pero también importantes desafíos fiscales y de seguridad para la próxima administración.
¿Por qué es importante?: Porque el estado en que se entregan estos sectores influirá directamente en las prioridades y decisiones del próximo gobierno.
¿Cuál es el contexto?: Durante los últimos cuatro años se impulsaron políticas como la reforma agraria, la ampliación de la educación pública y la estrategia de Paz Total, mientras crecieron las preocupaciones por el déficit fiscal y los problemas de orden público.
¿A quiénes afecta y cómo?: A todos los colombianos, ya que las decisiones sobre economía, educación, agricultura y seguridad impactan el empleo, la inversión, el acceso a oportunidades y la calidad de vida.
El dato que no se puede perder: El principal reto que hereda el próximo gobierno es un posible déficit fiscal cercano a los $30 billones para 2027, en medio de demandas por mayores recursos para seguridad y programas sociales.

A pocas semanas de concluir el mandato de Gustavo Petro, el país se prepara para una transición marcada por contrastes. Mientras el gobierno destaca avances en materia social, agraria y educativa, expertos advierten sobre importantes desafíos fiscales y de seguridad que deberá enfrentar la administración de Abelardo de la Espriella.
Adicionalmente, estos pueden ser algunos de los retos más significativos para la nueva administración, además de ser algunos de los más importantes para el desarrollo general de Colombia. Cabe resaltar que el gobierno Petro también ha tenido algunas políticas de avance en estas materias, sin embargo, hay retroceso en otros aspectos.
Economía
El principal reto para el próximo gobierno será el panorama fiscal. Analistas estiman que Colombia podría enfrentar un déficit cercano a los $30 billones para 2027, lo que obligaría a adoptar medidas para equilibrar las finanzas públicas.
Durante la administración Petro, el salario mínimo aumentó un 23 %, mientras que el desempleo descendió al 9 %. Además, entre 2022 y 2024, alrededor de 2,1 millones de personas salieron de la pobreza. Sin embargo, el incremento del gasto público y la flexibilización temporal de la regla fiscal generaron preocupaciones sobre la sostenibilidad de las cuentas del Estado.
Ante este escenario, expertos consideran que el próximo gobierno podría verse obligado a impulsar una nueva reforma tributaria, revisar subsidios o aplicar recortes presupuestales.
Agricultura
La reforma agraria fue una de las principales apuestas del gobierno saliente. Durante estos cuatro años se entregaron más de un millón de hectáreas a víctimas del conflicto armado y campesinos, con el objetivo de reducir la desigualdad en el acceso a la tierra.
Asimismo, se fortalecieron programas dirigidos a la economía campesina y se avanzó en la implementación de la Reforma Rural Integral contemplada en el Acuerdo de Paz de 2016, considerada una de las herramientas clave para transformar las zonas más afectadas por el conflicto.
Educación
La educación ocupó un lugar central dentro de la agenda gubernamental. El Ejecutivo promovió la ampliación de la cobertura en educación pública y superior, buscando ampliar las oportunidades para los jóvenes y reducir las brechas sociales.
La administración Petro defendió la educación como uno de los principales instrumentos para impulsar la movilidad social y fortalecer el desarrollo económico del país a largo plazo.
Seguridad
En materia de seguridad, la principal estrategia fue la denominada Paz Total, una política orientada a establecer diálogos con diferentes grupos armados para reducir los niveles de violencia.
El gobierno insistió en que la seguridad debía estar ligada al desarrollo rural, la reducción de la desigualdad y la presencia institucional en los territorios. Sin embargo, la estrategia recibió críticas debido a los limitados resultados frente a la persistencia de hechos violentos en varias regiones.
Además, las dificultades fiscales que heredará la próxima administración podrían limitar el aumento de recursos para las Fuerzas Militares y la Policía, en un momento en el que diversos sectores reclaman una respuesta más contundente frente a los problemas de orden público.
El balance final del gobierno Petro deja avances significativos en áreas sociales y rurales, pero también retos económicos y de seguridad que marcarán el inicio del próximo mandato presidencial.
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