Bogotá necesita coordinación, no imposiciones

Bogotá no puede darse el lujo de seguir perdiendo tiempo en discusiones políticas mientras sus grandes proyectos esperan decisiones, recursos y coordinación institucional.

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Bogotá no puede darse el lujo de seguir perdiendo tiempo en discusiones políticas mientras sus grandes proyectos esperan decisiones, recursos y coordinación institucional.

Por eso considero positivo el nombramiento de Clara Lucía Sandoval como gerente de Bogotá por parte del Gobierno Nacional. Su experiencia en la ciudad y su conocimiento de la administración pública pueden convertirse en un puente importante para lograr que los proyectos que requieren coordinación entre la Nación y el Distrito avancen con mayor rapidez y eficiencia.

Bogotá necesita que el Gobierno Nacional y la Alcaldía trabajen juntos. El Metro, la infraestructura, la seguridad, la recuperación del río Bogotá y otros proyectos estratégicos requieren coordinación, capacidad de gestión y voluntad política. La nueva gerencia puede contribuir precisamente a eso: articular, hacer seguimiento y ayudar a destrabar aquello que hoy necesita respuestas.

Pero quiero ser claro en algo: coordinar no significa imponer.

Bogotá tiene un alcalde elegido democráticamente por los ciudadanos y es él quien debe liderar las decisiones sobre el futuro de la ciudad. El alcalde debe conservar plena autonomía para definir las prioridades de Bogotá y tomar las decisiones que considere más convenientes para sus habitantes.

La figura de la gerencia nacional debe ser un instrumento de articulación, no una figura que sustituya o condicione al gobierno distrital.

Como senador, creo que debemos respaldar cualquier iniciativa que permita que Bogotá avance, independientemente de quién la proponga. Pero también debemos defender siempre la institucionalidad, la autonomía territorial y el respeto por las competencias de cada autoridad.

Bogotá necesita menos confrontación y más resultados.

Si el Gobierno Nacional pone capacidad de gestión, si la Alcaldía mantiene el liderazgo que le corresponde y si ambas instituciones trabajan con independencia, respeto y objetivos comunes, los grandes beneficiados serán los ciudadanos.

A Clara Lucía Sandoval le deseo éxitos en esta responsabilidad. Que su gestión sirva para tender puentes, acelerar proyectos y conseguir resultados. Y que Bogotá siga siendo dirigida por quienes los bogotanos eligieron para hacerlo.

Porque cuando las instituciones trabajan juntas, gana Bogotá.

Por: Óscar Sánchez León – @OscarSanchez10_

Del mismo autor: Descentralización y no especulación