Marco Rubio en Colombia: Cumbre clave entre Abelardo de la Espriella y Estados Unidos en Barranquilla

La visita del secretario de Estado consolida decisiones clave como el ingreso al Escudo de las Américas y la reactivación de la aspersión con glifosato.

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El ajedrez diplomático de la región cambia de tercio este martes con la llegada de Marco Rubio al Caribe colombiano. El jefe de la diplomacia estadounidense ha puesto pie en Barranquilla para verse las caras con Abelardo de la Espriella, en lo que es la primera gran cita internacional que despacha el nuevo Gobierno y el debut formal de un secretario de Estado de la Casa Blanca en suelo nacional.

La reunión, montada entre las paredes del Batallón Paraíso, habilitado de forma temporal como despacho de la Presidencia, cuenta también con el pulso del canciller Omar Bula Escobar. No es una visita de cortesía cualquiera: busca reconstruir desde los cimientos los puentes con el socio tradicional del país en el hemisferio, dejando atrás la etapa de cortocircuitos constantes que protagonizó la administración de Gustavo Petro.

La sintonía con la Casa Blanca se ha venido tejiendo a golpe de decisiones políticas de calado. El Ejecutivo actual ha querido marcar terreno muy rápido frente al pasado reciente: ahí están la adhesión formal al Escudo de las Américas, el reconocimiento de los Altos del Golán bajo soberanía israelí, y el giro de timón en seguridad interior con la reactivación de la aspersión con glifosato y una ofensiva renovada contra las economías ilícitas.

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La mesa de trabajo de este martes repasa los asuntos de siempre con un enfoque renovado: el combate sin tregua al narcoterrorismo, la ampliación del intercambio comercial y la sintonía migratoria, un punto donde las afinidades con Donald Trump saltan a la vista.

También sobrevuela el fantasma de la cooperación militar directa, una idea que el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, dejó caer semanas atrás desde Panamá pero que en Bogotá se maneja con pies de plomo. Cualquier presencia o tránsito de tropas extranjeras en el país pasa obligatoriamente por el tamiz del Senado, por lo que el alcance real de estas operaciones conjuntas es uno de los secretos mejor Guardados de la cumbre.

A todo esto se le une la urgencia coyuntural: la catástrofe dejada por el reciente terremoto que sacudió al país ha obligado a meter en el orden del día la ayuda humanitaria y los canales de cooperación internacional para la reconstrucción.

Que la cita sea en Barranquilla y no en Bogotá es, además, toda una declaración de intenciones para descentralizar la política exterior y poner al Caribe en el mapa diplomático global. Una vez terminada la agenda en Colombia, Rubio hará maletas para continuar su gira por la región, con paradas previstas en Ecuador y Perú antes de cerrar el periplo este 10 de septiembre.

Lea también: Abelardo De la Espriella cumple un mes como presidente: balance y cifras

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