Abelardo de la Espriella: Personajes políticos que apoyan al candidato presidencial

A vísperas de la primera vuelta del 31 de mayo, el abogado cordobés amarra una estructura clave que une a la derecha radical, líderes cristianos y pesados clanes regionales.

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El Hecho: El abogado Abelardo de la Espriella, conocido como «El Tigre», consolidó su estructura política bajo la coalición «Defensores de la Patria» para la primera vuelta presidencial del 31 de mayo de 2026. Su campaña se apoya en sectores de la derecha radical, líderes cristianos, redes sociales y clanes regionales del Caribe y Antioquia.

¿Por qué es importante?: Pese a no contar con el apoyo directo de los expresidentes, De la Espriella se posiciona como el receptor natural de las fuerzas de centroderecha en una eventual segunda vuelta. Su discurso radical de «batalla cultural» se complementa con un perfil técnico para mitigar el temor económico, configurando una seria amenaza para el uribismo tradicional.

¿Cuál es el contexto?: La contienda electoral está fuertemente polarizada entre la izquierda del Pacto Histórico y las distintas vertientes de la oposición. Ante el avance de Paloma Valencia, la campaña del abogado cordobés buscó legitimidad institucional en la recta final mediante alianzas estratégicas con figuras de peso empresarial y académico.

¿A quiénes afecta y cómo?: Afecta la distribución de fuerzas en el Congreso y fractura los votos tradicionales del Centro Democrático. En las regiones, moviliza las estructuras del clan Char en el Atlántico y a los alfiles del alcalde Federico Gutiérrez en Medellín, redefiniendo los liderazgos locales de cara al futuro pospresidencial.

El dato que no se puede perder: El nombramiento del exministro de Hacienda José Manuel Restrepo como su fórmula vicepresidencial transformó la campaña. Su perfil como economista y exrector universitario le otorgó el puente técnico necesario con el empresariado de Antioquia y mitigó las alarmas sobre el radicalismo de «El Tigre».

A medida que se calienta la carrera por la Presidencia, la campaña de Abelardo de la Espriella, conocido por sus simpatizantes como «El Tigre», empieza a consolidar una estructura de apoyos que, aunque heterogénea, dibuja con claridad su estrategia para llegar a la Casa de Nariño. De la Espriella no cuenta, al menos de forma pública, con el tradicional respaldo de los expresidentes de la República. Sin embargo, en los cuarteles políticos de la derecha se da por sentado un fenómeno pragmático: de llegar a una segunda vuelta, el abogado cordobés se convertiría en el contenedor natural y obligatorio de todo el espectro del centro-derecha y la derecha del país.

La estructura de Abelardo de la Espriella: Las alianzas ocultas tras el discurso antiestablecimiento

La estructura de Abelardo de la Espriella: Las alianzas ocultas tras el discurso antiestablecimiento

Mientras ese escenario decanta, su verdadera fuerza se está cocinando en las regiones, en los nichos religiosos, en las redes sociales y en alianzas con movimientos locales de peso pesado.

El factor Restrepo y el fortín de Antioquia

El acierto más estratégico de la campaña ha sido la elección de su fórmula vicepresidencial: el exministro José Manuel Restrepo. Aunque nació en Bogotá, el arraigo de Restrepo con Antioquia es innegable; proviene de una familia de estirpe antioqueña y ha residido en ese departamento durante los últimos años, al punto de declararse a sí mismo un «paisa» más.

Su presencia ha sido la llave que abrió de par en par las puertas de Antioquia, una región clave para cualquier aspiración presidencial de la derecha. El impacto de esta alianza se hizo evidente en el reciente cierre de campaña en Medellín, donde De la Espriella recibió el espaldarazo en pleno de Creemos, el movimiento político liderado por el alcalde Federico «Fico» Gutiérrez.

Aunque el mandatario local mantiene la obligatoria neutralidad institucional, sus alfiles más cercanos ya están jugando de frente con «El Tigre». En el evento de cierre destacaron concejales activos de Medellín como Alejandro de Bedout, Damián Pérez, Andrés Tobón y Camila Gaviria. A ellos se sumaron figuras de la entraña del ‘fiquismo’ como Juliana Gutiérrez (hermana del alcalde) y el exdiputado Andrés Bedoya. Ambos, tras haber integrado la lista de Creemos al Senado que no logró superar el umbral electoral, se han volcado por completo a coordinar la campaña presidencial en territorio antioqueño.

Los «escuderos» de la derecha radical

En el plano legislativo y de la opinión pública, la campaña se sostiene sobre una línea dura e ideológica. El senador electo Enrique Gómez Martínez, líder de Salvación Nacional y sobrino del histórico dirigente asesinado Álvaro Gómez Hurtado, se ha convertido en el principal escudero de De la Espriella. Gómez, quien encabezó la denominada «lista del Tigre» al Senado, es hoy el compañero permanente de De la Espriella en sus correrías nacionales, aportando el discurso de la derecha conservadora y doctrinaria.

A este bloque se suma el controvertido influenciador Alejandro Bermeo, quien logró dar el salto al Senado bajo las banderas de Salvación Nacional, a pesar de los constantes choques con el Centro Democrático, colectividad que lo ha acusado formalmente de difundir noticias falsas en el ecosistema digital.

En esta misma órbita se mueve Miguel Polo Polo, un aliado incondicional de esta corriente que, sin embargo, llega golpeado tras «quemarse» en su intento por repetir curul en la Cámara de Representantes por las comunidades afrodescendientes.

La fe, la música y el peso del Caribe

La candidatura de De la Espriella también ha sabido tocar las fibras del voto religioso, un fortín decisivo en el país. Su campaña cuenta con el respaldo de múltiples líderes evangélicos y protestantes, entre los que destaca el exsenador y excandidato presidencial John Milton Rodríguez. Rodríguez, fundador del partido Colombia Justa Libres, renunció a dicha colectividad y hoy aporta su capital político y doctrinal de manera independiente a la campaña de «El Tigre».

Por otra parte, en el norte del país, la candidatura se oxigena con la política tradicional y el espectáculo. En el Atlántico, un espaldarazo de alto calibre proviene de Fuad Char, el influyente jefe natural de Cambio Radical, cuya casa política ha controlado el poder local en Barranquilla y el departamento del Atlántico por varias décadas. Este apoyo le asegura a De la Espriella una estructura sólida en el Caribe.

Finalmente, la campaña se sazona con el factor de la cultura popular. El cantante de vallenato Silvestre Dangond, quien además de amigo es socio comercial de De la Espriella, lidera la lista de artistas y celebridades que promueven activamente el proyecto político del abogado.

El eco internacional

La proyección de su discurso no se limita a las fronteras colombianas. En el ámbito internacional, De la Espriella ha empezado a cosechar respaldos de la derecha continental. Entre sus aliados foráneos más visibles se encuentran la congresista republicana por la Florida (EE. UU.), María Elvira Salazar, una de las voces más duras contra el comunismo en la región, y el politólogo y escritor argentino Agustín Laje, un referente del pensamiento conservador y la «batalla cultural» en América Latina.

Con esta amalgama que combina la sofisticación técnica de José Manuel Restrepo, la disciplina del voto cristiano, el peso de las maquinarias caribeñas y el impacto digital, «El Tigre» busca consolidar su base. Su gran reto será demostrar si esta estructura es suficiente para romper el escepticismo de las casas presidenciales tradicionales y meterse de lleno en la disputa definitiva por el poder en la segunda vuelta.

Lea también: El laberinto de la centroderecha: un análisis a la campaña presidencial de Paloma Valencia a días de las elecciones

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