El Hecho: Un análisis estocástico de XM advierte que, de materializarse los escenarios más severos de hidrología deficitaria, el almacenamiento en los embalses del país podría desplomarse hasta el 13,4%, operando por debajo de sus mínimos históricos.
¿Por qué es importante?: Cruzar la Curva de Aversión al Riesgo (CAR) activa de inmediato el Estatuto para Situaciones de Riesgo de Desabastecimiento, obligando a maximizar la generación térmica para blindar el recurso hídrico remanente.
¿Cuál es el contexto?: Aunque los modelos apuntan a una vulnerabilidad superior inspirada en el periodo 2024-2025, la fotografía actual muestra un respiro: con corte al 27 de julio, el nivel agregado de los embalses se situó en un sólido 82,93% gracias a las lluvias de julio y al respaldo térmico.
¿A quiénes afecta y cómo?: Involucra a todo el Sistema Interconectado Nacional (SIN), enfrentando retos logísticos como el mantenimiento temporal de la regasificadora Spec y un déficit estructural de 3.107 GWh por año en energía firme para el ciclo 2025-2026.
El dato que no se puede perder: Las regiones presentan marcados contrastes territoriales: mientras la región Oriental lidera con un 90,48% de llenado, la región Caribe registra el indicador más rezagado del país con un 71,13%.
El Sistema Interconectado Nacional (SIN) se prepara para afrontar una prueba de fuego. De acuerdo con el más reciente análisis estocástico elaborado por XM, administrador del mercado de energía, el país se adentra en un ciclo de hidrología deficitaria con reminiscencias del periodo 2024-2025, pero con un grado de vulnerabilidad operativa superior.
De materializarse las proyecciones más severas durante los meses de mayor rigor climático, el volumen agregado de almacenamiento en los embalses del país podría desplomarse hasta un preocupante 13,4%. Lo alarmante del diagnóstico radica en que los principales embalses del SIN operarían por debajo de sus mínimos históricos, registrando en algunos casos valores limítrofes con el 0% de su volumen útil.
Panorama general: Bajo este hipotético escenario de estrés hídrico, el sistema operaría por debajo de la Curva de Aversión al Riesgo (CAR). Este indicador no refleja el volumen físico del agua, sino que funciona como un margen de seguridad diario para anticipar alertas de desabastecimiento.
Julio César Vera, presidente de XUA Energy, aclaró que cruzar este umbral activa de forma inmediata el Estatuto para Situaciones de Riesgo de Desabastecimiento. Dicho mecanismo obliga a maximizar la generación de las plantas térmicas para salvaguardar el recurso hídrico remanente en los embalses.
«Hoy estamos cerca de 0,6% por debajo y el fin de semana pasado estuvimos casi dos puntos porcentuales por debajo. Cuando se está por encima, pero cerca del nivel de referencia, se activa el estado de vigilancia», puntualizó el experto.
Embalses en Colombia: entre el buen nivel actual y el fantasma de la escasez para el segundo semestre

A pesar de la sombra proyectada por los modelos climáticos, la fotografía actual ofrece un respiro. Con corte al 27 de julio, el nivel agregado de los embalses se situó en un sólido 82,93%, superando en 2,93 puntos porcentuales la meta fijada por XM para blindar la confiabilidad del sistema de cara al periodo seco.
Sergio Cabrales, profesor de la Universidad de los Andes y experto en asuntos minero-energéticos, atribuyó este comportamiento positivo a las precipitaciones registradas a lo largo de julio y a una mayor participación de la generación térmica a base de gas natural y carbón, una estrategia que ha permitido dosificar y preservar el agua almacenada.
Pese al buen momento de los embalses, el sector eléctrico no está exento de nubarrones operativos. En el corto plazo, el sistema encarará un reto logístico con la entrada en mantenimiento de la regasificadora Spec, un suceso que restringirá temporalmente el suministro de gas natural importado para las térmicas y obligará a redoblar el uso de carbón y combustibles líquidos.
A este desafío coyuntural se le suma un problema estructural: el retraso acumulado en la puesta en marcha de nuevos proyectos de generación y transmisión. Esta demora profundiza un déficit de 3.107 GWh por año entre la demanda proyectada y la energía firme asignada al cargo por confiabilidad para el ciclo 2025-2026.
Por qué es importante: El mapa hídrico del país tampoco es homogéneo. Mientras que la región Oriental lidera el almacenamiento con un holgado 90,48% de llenado, la región Caribe experimenta el indicador más rezagado del país con un 71,13%, evidenciando marcados contrastes territoriales en la previa de la temporada seca.
Con el sistema eléctrico transitando la antesala de El Niño con mejores cifras de lo previsto meses atrás, analistas y autoridades coinciden en que la evolución meteorológica del segundo semestre será el fiel de la balanza para evitar tensiones extraordinarias y garantizar el abastecimiento energético en todo el territorio nacional.
