Antioquia registra su déficit habitacional más bajo desde 2019: hito en política social

Por primera vez en siete años, el departamento de Antioquia logra reducir la carencia de vivienda a niveles históricos

Antioquia ha alcanzado un punto de inflexión en materia social. Según los reportes más recientes del sector vivienda y los datos analizados por la Gobernación, el departamento registró el déficit habitacional más bajo desde el año 2019, consolidando una tendencia de recuperación que parecía lejana tras el impacto económico de la pandemia.

Este indicador, que mide tanto la falta de viviendas nuevas (déficit cuantitativo) como las deficiencias en las estructuras existentes (déficit cualitativo), muestra que las estrategias de intervención territorial están surtiendo efecto, especialmente en las zonas más vulnerables de la región.

Sector construcción impulsa a Antioquia: déficit de vivienda cae a niveles de 2019

La reducción del déficit habitacional no es una cifra aislada, sino el resultado de una política pública enfocada en cerrar la brecha entre el campo y la ciudad. Al cierre de las últimas mediciones, el porcentaje de hogares con carencias habitacionales en Antioquia se situó por debajo de los niveles pre-pandemia, un logro que los analistas atribuyen a la reactivación del sector de la construcción y a la inyección de recursos públicos mediante el Empresa de Vivienda de Antioquia (VIVA).

De acuerdo con el informe, mientras que en años anteriores el déficit superaba ampliamente el 26%, las gestiones recientes han permitido que más familias antioqueñas accedan a techos dignos o mejoren las condiciones de salubridad de sus hogares (pisos, baños y cocinas).

Sector construcción impulsa a Antioquia: déficit de vivienda cae a niveles de 2019
Foto: redes sociales

Para alcanzar este mínimo histórico desde 2019, el departamento implementó tres pilares estratégicos: La entrega de aportes complementarios para Vivienda de Interés Social (VIS) y Prioritaria (VIP) ha permitido que miles de familias logren completar el pago de sus casas sin desistir del proceso. Se priorizaron las subregiones de Urabá y el Bajo Cauca, donde históricamente el déficit cualitativo era crítico debido a la falta de servicios públicos y condiciones estructurales mínimas. Legalizar la propiedad ha sido fundamental para que los ciudadanos puedan acceder a créditos bancarios y otros beneficios estatales que antes les eran esquivos.

A pesar de la noticia positiva, el panorama no es uniforme en todo el territorio. Mientras que el Valle de Aburrá presenta los mejores indicadores de propiedad y calidad, regiones como el Magdalena Medio y el Nordeste siguen requiriendo una atención especial. El reto ahora es mantener esta tendencia a la baja frente a desafíos globales como la inflación y el costo de los materiales de construcción. El gobierno departamental ha trazado una meta ambiciosa para los próximos años: entregar más de 50,000 viviendas nuevas y realizar 100,000 mejoramientos, con el objetivo de que Antioquia no solo mantenga este mínimo histórico, sino que se acerque a la erradicación total de la pobreza habitacional para la próxima década.

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