La Asociación Colombiana de Minería (ACM) entregó el Galardón HuEllas 2025 a María Liliana Marín, líder de las Mujeres Chatarreras de Segovia y Remedios (Antioquia), en la categoría Embajadora Comunitaria.
Este reconocimiento exalta a las mujeres que, desde diferentes territorios del país, se destacan en la industria minera y se convierten en ejemplo de transformación social, liderazgo y desarrollo sostenible.
María Liliana Marín recibe el Galardón HuEllas por su liderazgo en la minería responsable en Colombia

Con más de cuatro décadas de experiencia en la minería artesanal, Marín ha sido un referente en el nordeste antioqueño. Desde muy joven se vinculó a labores como el catangueo, el barequeo y la chatarrería, esta última entendida como la recuperación de oro en materiales descartados por otras explotaciones mineras.
Gracias a esta actividad, cientos de familias han logrado sostenerse en medio de las dificultades económicas que caracterizan la región.
Sin embargo, su liderazgo ha trascendido las prácticas tradicionales para promover proyectos sociales, ambientales y de inclusión.
Con el paso del tiempo, Marín se convirtió en una voz reconocida en defensa de las mujeres que ejercen la minería de subsistencia y que, históricamente, han sido invisibilizadas en las políticas públicas del sector.
Reconocimiento internacional
El trabajo de María Liliana Marín no solo ha sido valorado en Colombia. Su liderazgo la ha llevado a escenarios internacionales de alto nivel, donde ha compartido su experiencia sobre minería responsable, inclusión de género y sostenibilidad.
Entre los más relevantes están el Foro OCDE 2025 sobre Cadenas de Suministro Responsables de Minerales, realizado en París, y su participación en la Universidad de La Sorbona, donde expuso los avances y desafíos de las mujeres mineras en Colombia.
En el ámbito nacional, también ha sido ponente en espacios como el Congreso de Pacto Global, la Cuarta Cumbre de Inversión Social y Privada, y diferentes encuentros de la red Women in Mining Colombia, que busca visibilizar la participación femenina en la industria extractiva.
Una tecnóloga ambiental al servicio de la comunidad
Además de su experiencia en minería artesanal, Marín se formó como tecnóloga ambiental en el SENA, lo que le permitió consolidar proyectos de mayor impacto en su territorio. Uno de ellos es la creación de la corporación Recuperando Futuro, enfocada en el reciclaje y la inclusión laboral de mujeres mayores que han sido excluidas del mercado formal de trabajo.
Con esta iniciativa, ha promovido la diversificación económica en comunidades tradicionalmente dependientes del oro, impulsando actividades sostenibles que protegen el medioambiente y generan nuevas oportunidades de ingresos.
Mujeres Chatarreras: una apuesta por la sostenibilidad
Actualmente, Marín lidera junto a otras mujeres el programa Mujeres Chatarreras, respaldado por Aris Mining y Corantioquia, cuyo propósito es ofrecer alternativas productivas sostenibles, fortalecer el cuidado ambiental y dignificar el rol femenino en la minería.
Este programa se ha convertido en un ejemplo de cómo la articulación entre empresas, comunidades y autoridades puede transformar realidades locales y garantizar un mayor respeto por los Derechos Humanos en zonas mineras.
Transparencia y articulación institucional
Otro de los frentes en los que se ha destacado María Liliana Marín es su participación en los talleres de la Iniciativa de Transparencia en la Industria Extractiva (EITI), promovida por el Ministerio de Minas y Energía. Desde allí, ha impulsado la participación ciudadana informada, el diálogo con instituciones y la construcción de confianza entre las comunidades y el sector minero.
Un liderazgo que inspira
La trayectoria de Marín refleja compromiso, resiliencia y visión de futuro. Para la ACM, su reconocimiento con el Galardón HuEllas es una manera de visibilizar el esfuerzo de cientos de mujeres que, como ella, trabajan en condiciones adversas pero con la firme convicción de dejar una huella positiva en sus comunidades.
“Este galardón es un homenaje al esfuerzo colectivo de las mujeres que nunca han dejado de soñar con un futuro distinto para sus familias y su región”, aseguró Marín al recibir el premio.
Su historia no solo dignifica la minería de subsistencia, sino que también demuestra que la minería responsable y con enfoque de género puede ser un motor de inclusión social, equidad y desarrollo sostenible en Colombia.
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