Aris Mining prepara una nueva etapa para el proyecto minero Soto Norte, en Santander, con el inicio de una serie de encuentros de participación comunitaria en los municipios de Matanza, Suratá y California. Las reuniones comenzarán en octubre y tendrán como propósito presentar la Evaluación de Impacto Ambiental y Social, Esia, recoger observaciones de los habitantes y revisar las propuestas que surjan antes de avanzar hacia la versión que será presentada dentro del proceso de licenciamiento ambiental.
La compañía aseguró que el documento ya fue preparado y que el diálogo con las comunidades hace parte de los pasos previstos antes de su presentación formal. De esta manera, el proyecto entra en una fase en la que los aspectos técnicos y ambientales se combinarán con la participación de los habitantes de la zona.
Uno de los antecedentes recientes es la aprobación de la modificación del Programa de Trabajos y Obras, PTO, por parte de la Agencia Nacional de Minería, ANM, el pasado 29 de julio, la empresa aclaró que esta decisión corresponde a una aprobación de carácter técnico y no representa la obtención de la licencia ambiental, por lo que la construcción y explotación del proyecto continúan condicionadas a ese trámite.
Aris Mining: Soto Norte plantea una operación minera de menor escala
Aris Mining sostiene que el proyecto fue rediseñado frente a versiones anteriores y que la nueva propuesta contempla reservas estimadas en 4,6 millones de onzas de oro, junto con una vida inicial de explotación de 22 años. La infraestructura tendría una capacidad de procesamiento de 3.500 toneladas de material por día, mientras que 750 toneladas corresponderían a material proveniente de pequeños mineros locales.
La compañía también señala que el diseño contempla una operación sin utilización de cianuro ni mercurio, con producción de concentrados de oro, plata y cobre, además de la recuperación de cobre como subproducto.
Neil Woodyer, presidente de la Junta Directiva y CEO de Aris Mining, destacó que el rediseño permitió plantear una operación de menor escala e incorporar capacidad para procesar material de mineros de la zona, una propuesta que la empresa relaciona con su estrategia de trabajo con la minería local.
En ese esquema, Aris Mining plantea poner a disposición de pequeños productores infraestructura para el procesamiento, así como sistemas destinados al manejo de relaves y agua, con el objetivo declarado de contribuir a la formalización laboral y disminuir los impactos ambientales relacionados con el procesamiento informal de minerales.
El proyecto también tiene como antecedente un plan técnico de explotación aprobado por la ANM, aunque la compañía reconoce que todavía debe completar el procedimiento ambiental antes de tomar una decisión definitiva sobre la construcción.
Cambios en el escenario regulatorio
La empresa también se refirió a las condiciones regulatorias que han rodeado a Soto Norte durante los últimos meses, particularmente a medidas adoptadas durante la administración anterior que, de acuerdo con Aris Mining, limitaron nuevas autorizaciones mineras y trámites de licenciamiento ambiental en áreas relacionadas con el proyecto.
En ese contexto, la compañía destacó la revocatoria de la reserva permanente de La Baja y el regreso de la fecha de vencimiento del Área de Reserva Temporal al 4 de marzo de 2027, plazo que considera compatible con el cronograma que maneja para Soto Norte.
Otro proceso que continuará es la delimitación del Páramo de Santurbán, que deberá desarrollarse bajo las disposiciones constitucionales, legales, técnicas, ambientales y de participación aplicables.
Soto Norte es uno de los principales proyectos mineros de Aris Mining en Colombia, junto con sus operaciones y proyectos auríferos en Segovia y Marmato. La próxima fase estará centrada en la presentación del estudio ambiental a las comunidades de Matanza, Suratá y California, cuyos comentarios serán incorporados al análisis antes de avanzar hacia la presentación del documento dentro del proceso de licenciamiento.
La obtención de la licencia ambiental será, por tanto, una condición necesaria para que la compañía pueda definir el siguiente paso del proyecto y eventualmente iniciar su construcción
