El presidente Gustavo Petro confirmó en las últimas horas a través de redes sociales que la flota de aviones que adquirirá Colombia será la de aviones Saab 39 Gripen.
Esta confirmación se da como consecuencia de la carta de intención firmada por el gobierno del Reino de Suecia, y de aprobar la defensa aérea estratégica del país como proyecto priorizado. El Saab 39 Gripen es un avión de combate polivalente monomotor, desarrollado por la empresa sueca Saab en los años 80. Es considerado un caza de cuarta o quinta generación.
Estos aviones de combate reemplazarán la obsoleta flota de Kfir C10/C12 de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), una decisión aplazada por décadas y que hoy se convierte en realidad. El elegido: el Saab 39 Gripen, caza de superioridad aérea y multirrol de diseño sueco que redefine el equilibrio entre poder, tecnología y sostenibilidad.

El fin de una era: adiós a los aviones Kfir
Desde su incorporación en los años 80, los aviones Kfir han sido protagonistas silenciosos de la defensa aérea nacional. Fabricados por Israel Aircraft Industries (IAI), su avanzada tecnología para la época ofrecía un equilibrio entre capacidad operativa y costo. Sin embargo, tras más de cuatro décadas de servicio, el desgaste físico y la obsolescencia tecnológica son ya irreversibles.
El propio comandante de la FAC, general Luis Carlos Córdoba, reconoció en 2023 que la flota estaba al borde del retiro por razones técnicas y de seguridad. Las misiones actuales demandan mucho más que velocidad: requieren interoperabilidad, guerra electrónica, sigilo, precisión quirúrgica y sostenibilidad logística. Elementos que el Kfir simplemente no puede ofrecer más.
Aviones Saab 39 Gripen: precisión escandinava con visión de futuro
Desarrollado por Saab AB, el Saab 39 Gripen es uno de los cazas más modernos del mundo en su categoría. Se trata de un avión multirrol de generación 4.5, concebido para operar en escenarios de alta intensidad, con bajo costo de mantenimiento y capacidades sobresalientes en guerra electrónica, interconexión de datos y autonomía estratégica.
El modelo que incorporaría colombia tendría el radar AESA Raven ES-05, sistemas de guerra electrónica integrados, capacidad de supercrucero y compatibilidad con una amplia gama de armamento occidental y OTAN, desde misiles aire-aire Meteor de largo alcance hasta bombas guiadas de precisión.
Lo que hace único al Gripen, sin embargo, no es solo su rendimiento. Es su filosofía de diseño modular, que permite a los países operadores adaptar los sistemas del avión a sus propias necesidades, e incluso participar en el desarrollo tecnológico del aparato, como lo ha hecho Brasil, socio estratégico de Saab en América Latina.
¿Una elección estratégica?
La elección del Aviones Saab 39 Gripen tiene múltiples capas. Desde lo técnico hasta lo geopolítico, Colombia envía un mensaje claro: quiere una Fuerza Aérea moderna, eficiente y autónoma. En comparación con otros contendientes como el Dassault Rafale o el F-16 Block 70 de Lockheed Martin, el Gripen ofrece una ecuación única entre desempeño de alto nivel y costo de operación bajo: entre 4,500 y 6,000 dólares por hora de vuelo, frente a los más de 20,000 del Rafale o los 15,000 del F-16.
Además, Saab ha demostrado disposición a trasladar transferencia tecnológica, entrenamiento, simuladores y posiblemente ensamblaje parcial o soporte regional en América Latina. Una oportunidad sin precedentes para la industria aeroespacial colombiana, aún incipiente, pero con un potencial importante de desarrollo en asociación con universidades y centros de investigación.