BanRep explica en Congreso de la Construcción 2026 por qué no bajan las tasas

El Banco de la República explicó que el aumento del salario mínimo, el déficit fiscal y la mayor demanda interna han dificultado la reducción de la inflación y limitado nuevas rebajas de las tasas de interés.

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Las dificultades para financiar la compra de vivienda y desarrollar nuevos proyectos de construcción estuvieron entre los temas abordados durante el Congreso Colombiano de la Construcción 2026, en Cartagena, donde un representante del Banco de la República (BanRep) explicó por qué la reducción de las tasas de interés no ha avanzado al ritmo esperado por distintos sectores económicos.

Durante su intervención, el funcionario reconoció que los elevados costos del crédito afectan especialmente al sector edificador, pues encarecen la financiación y pueden frenar las decisiones de compra de los hogares y la ejecución de nuevas obras. Sin embargo, señaló que reducir las tasas de manera sostenible depende de que la inflación vuelva a niveles compatibles con la meta establecida por el Emisor.

El Banco de la República tiene como objetivo mantener la inflación alrededor del 3 %, con un rango de tolerancia de entre el 2 % y el 4 %, mediante una estrategia que utiliza la tasa de interés como principal instrumento para moderar las presiones sobre los precios.

BanRep: Salario mínimo, déficit fiscal y demanda presionan la inflación

El expositor explicó que Colombia registró un fuerte incremento de la inflación después de la pandemia, cuando pasó de niveles inferiores al 2 % en 2020 al 13,4 % durante el primer trimestre de 2023. Para responder a ese comportamiento, la tasa de interés de política monetaria aumentó desde el 1,75 % en 2020 hasta el 13,25 % en 2023.

Posteriormente, la inflación comenzó a ceder y llegó al 4,8 % a mediados de 2025, lo que permitió iniciar un ciclo de reducciones de las tasas, que descendieron hasta el 9,25 %, según las cifras expuestas durante la presentación.

No obstante, el proceso perdió impulso por varios factores que, de acuerdo con el análisis presentado, elevaron nuevamente las presiones sobre los precios. Entre ellos mencionó el incremento del salario mínimo, el crecimiento del déficit fiscal y la expansión de la demanda interna.

Sobre el primer punto, el funcionario señaló que el aumento salarial del 23 % para 2026, junto con la reducción de las horas laborales, elevó significativamente el costo por hora trabajada, un cambio que, en su análisis, puede trasladarse a los precios de bienes y servicios y dificultar el control de la inflación.

A esto se sumó el deterioro de las cuentas fiscales, pues el déficit primario pasó de niveles cercanos al equilibrio en 2023 a alrededor del 3,5 % del producto interno bruto (PIB) durante 2025 y 2026, según los datos presentados. Para el expositor, el mayor gasto público impulsa la demanda y añade presión sobre la economía.

La demanda interna también mostró un crecimiento significativo, con una expansión cercana al 4,8 % durante el segundo trimestre de 2026, una dinámica que puede estimular las ventas, pero que representa un desafío cuando el consumo aumenta más rápido que la capacidad productiva.

Tasas más bajas dependen de una inflación controlada

El representante del Emisor insistió en que las decisiones de política monetaria buscan evitar que los aumentos de precios se mantengan en el tiempo, aunque reconoció que las tasas elevadas afectan la actividad constructora.

La meta, explicó, es crear condiciones para reducir el costo del crédito sin provocar nuevos desequilibrios inflacionarios, un escenario determinante para mejorar la financiación de vivienda y recuperar la inversión en construcción.

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