Bogotá volvió a poner el foco en uno de sus principales desafíos urbanos, el manejo de la basura en el espacio público. El Distrito reiteró que arrojar basura en calles, bajopuentes y elementos urbanos no es una falta menor, sino una conducta que deteriora la calidad de vida, afecta la seguridad y puede derivar en sanciones económicas.
Dentro de los llamados ‘10 No Negociables’, la administración distrital destacó tres reglas clave relacionadas con la infraestructura y el espacio público, que buscan cambiar hábitos ciudadanos y prevenir puntos críticos de acumulación de desechos.
Bogotá refuerza los ‘No Negociables’ contra la basura en el espacio público; ojo al valor de la multa

El primer mensaje es contundente: no está permitido botar residuos en calles, andenes, separadores ni zonas verdes. Desde el Distrito insisten en que el compromiso ciudadano es fundamental para mantener una ciudad limpia y funcional. La recomendación es simple: conservar los residuos hasta encontrar una caneca, de las cuales hay miles distribuidas en Bogotá.
Además del impacto visual, la basura abandonada obstruye sumideros, empeora el drenaje en temporada de lluvias y puede generar inundaciones. Por eso, campañas como #ElSumideroNoEsBasurero buscan crear conciencia sobre los efectos reales de estas prácticas.
El segundo no negociable apunta a uno de los puntos más críticos de la ciudad: los bajopuentes peatonales y vehiculares. El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) recordó que estos espacios están siendo recuperados para el arte, el paisajismo y el embellecimiento urbano.
Actualmente, Bogotá cuenta con más de 15.000 metros cuadrados de murales y 35 columnas verdes instaladas bajo puentes estratégicos. Según el Distrito, cuando estos lugares se mantienen limpios y cuidados, mejoran la percepción de seguridad y el entorno para peatones y conductores.
Arrojar residuos o escombros en estas zonas no solo va en contra del proyecto de recuperación urbana, sino que agrava problemas de inseguridad y deterioro del espacio público.
El tercer punto se enfoca en prácticas cotidianas que pasan desapercibidas: usar polisombras, maletines de obra u otros elementos urbanos como basureros improvisados. La instrucción es clara: estos elementos no cumplen esa función y facilitan la acumulación de desechos en zonas de tránsito.
El Distrito recordó que la correcta disposición de residuos reduce costos de limpieza, previene focos de contaminación y contribuye a una ciudad más ordenada.
La ciudadanía también tiene un rol activo en el control y reporte de estas situaciones. Bogotá dispone de varios canales oficiales para denunciar el abandono de basura, el arrojo ilegal de escombros o consultar sobre servicios de recolección:
- Horarios de recolección: Línea 195 o WhatsApp Chatico 316 023 1524.
- Disposición de escombros: Línea 110.
- Reporte de arrojo ilegal de basuras o escombros: Línea 195, opción 8.
- En casos de flagrancia, se puede contactar al cuadrante más cercano de la Policía de Bogotá.
El incumplimiento de estas normas puede acarrear sanciones económicas. En Bogotá, arrojar residuos en el espacio público puede generar multas superiores a $933.000, una medida que busca desincentivar conductas que afectan a toda la ciudad.
Desde la administración distrital reiteraron que estos ‘No Negociables’ no son solo reglas, sino una invitación a asumir la corresponsabilidad por el cuidado de Bogotá y su infraestructura. Cuidar la ciudad, aseguran, empieza por acciones simples que marcan la diferencia.
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