En una respuesta inmediata a la creciente ola de denuncias ciudadanas que inundaron las redes sociales durante las últimas 48 horas, la Secretaría Distrital de Salud desplegó un equipo de peritos sanitarios para realizar una inspección exhaustiva en las instalaciones del centro comercial Parque La Colina, ubicado en el norte de la capital.
La controversia estalló luego de que varios usuarios compartieran videos y fotografías que evidenciaban la presunta presencia de roedores e insectos en zonas comunes y áreas de comidas del prestigioso complejo comercial. Ante la presión y el riesgo potencial para los consumidores, las autoridades sanitarias activaron los protocolos de vigilancia epidemiológica para verificar el cumplimiento de las normativas de higiene vigentes.
Posibles sanciones y respuesta administrativa
Desde las primeras horas del día, funcionarios del área de Inocuidad Alimentaria y Control de Vectores recorrieron no solo los pasillos principales, sino también las bodegas, zonas de disposición de residuos y los ductos de ventilación de diversos establecimientos gastronómicos. El objetivo principal de la diligencia fue constatar si el centro comercial cuenta con un plan de manejo integrado de plagas sólido y si los contratos con empresas de fumigación están al día. Según fuentes de la Secretaría, la inspección busca determinar si los avistamientos reportados por los clientes son casos aislados o si responden a una falla estructural en el control de saneamiento del lugar.
Por su parte, la administración de Parque La Colina emitió un comunicado preliminar asegurando su total disposición para colaborar con las autoridades. Según el centro comercial, se realizan controles preventivos de manera mensual y se han intensificado las labores de limpieza en las áreas señaladas en las denuncias. Sin embargo, el equipo técnico de la Secretaría de Salud enfatizó que el hallazgo de cualquier evidencia física como excrementos, nidos o ejemplares vivos, lo cual podría derivar en sanciones administrativas, multas económicas considerables o incluso la clausura temporal de locales específicos si se llegase a demostrar una infestación activa que comprometa la seguridad alimentaria.

El caso de Parque La Colina se ha convertido en una tendencia de debate sobre la responsabilidad de los grandes centros comerciales en el mantenimiento de sus infraestructuras. Expertos en salud pública sugieren que el incremento de lluvias en la ciudad y el manejo inadecuado de desechos orgánicos en zonas aledañas pueden ser factores que empujen a la fauna nociva hacia el interior de las edificaciones.
Se espera que en las próximas horas se conozca si el establecimiento recibió una calificación favorable con requerimientos o desfavorable, los ciudadanos, mientras tanto, permanecen atentos a los resultados, exigiendo transparencia y medidas correctivas inmediatas.
Lea también: Gobierno inicia despacho de diésel hacia Buenaventura y Tumaco