Bogotá entra en una fase decisiva para reconfigurar el mapa de la movilidad en el borde norte de la ciudad. A través de la ejecución simultánea de megaproyectos de infraestructura vial y transporte masivo, la administración distrital busca resolver no solo los históricos cuellos de botella que afectan diariamente a miles de conductores y peatones, sino también las problemáticas ambientales que colapsan este importante corredor durante las temporadas invernales.
El alcalde mayor de Bogotá, Carlos Fernando Galán, confirmó el inicio formal de las obras de ampliación de la Autopista Norte. El proyecto, que fue destrabado tras superar diversos trámites administrativos y técnicos, contempla la expansión de la vía a seis carriles por cada sentido de circulación, complementados con la construcción de nuevas ciclorrutas y la renovación integral de los andenes.
Paso decisivo para la movilidad en el norte de Bogotá: obras en la AutoNorte y la calle 100
Más allá del impacto en la fluidez del tránsito vehicular, la intervención aborda de manera directa el recurrente problema de las inundaciones que paralizan la autopista durante las fuertes lluvias. Para garantizar la conectividad ecológica y el flujo hídrico entre los cerros orientales y los humedales del sector, el diseño de la obra contempla la instalación de cinco pasos de agua y ocho pasos fauna especializados.
A esta intervención estratégica en la Autopista Norte se suma la renovación de la Carrera Séptima en el tramo comprendido entre las calles 201 y 245, consolidando una intervención integral del borde norte.
Arrancaron las obras de ampliación de la Autopista Norte.
Esta es una gran noticia para Bogotá: es, sin duda, la solución para las inundaciones de este sector.
Después de haber destrabado esta obra, por fin podemos avanzar en la construcción de los 6 carriles que estarán a cada lado, con ciclorruta y andenes renovados. Además de que será una mejora considerable para el tráfico, el tema de las inundaciones quedará resuelto con 5 pasos de agua y 8 para la fauna.
A este proyecto también se suma la intervención de la Carrera Séptima de la calle 201 a la 245. Estamos cambiando, por completo, la movilidad del norte de Bogotá.
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) October 15, 2026
En paralelo, en la intersección de la carrera Séptima con calle 100, el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) alcanzó un hito clave al finalizar el desmonte del costado oriental del antiguo puente vehicular. Pese a las intensas precipitaciones que obligaron a suspender temporalmente las actividades por motivos de seguridad operacional, los equipos técnicos lograron retirar en la madrugada del 15 de octubre las dos últimas vigas del tablero oriental.
El director del IDU, Orlando Molano, informó que los trabajos se trasladarán al costado occidental a partir de esta noche y se extenderán durante todo el fin de semana. Las maniobras se ejecutarán en horario nocturno, entre las 9:00 p.m. y las 4:00 a.m., permitiendo la restitución del tráfico habitual al inicio de la jornada matutina. La entidad prevé tener en el suelo la totalidad de las estructuras la próxima semana.
📍Calle 100 con cr. 7
¡Completamos la cuarta y quinta viga desmontada! Aprovechamos la pausa de la lluvia para avanzar en el desmonte del puente de la calle 100 con carrera 7.
Por la seguridad de nuestro equipo, estas actividades solo se pueden realizar en condiciones climáticas favorables.
— IDU Bogotá (@idubogota) October 15, 2026
Por qué es importante: El desmonte de la estructura original, construida en la década de 1960, abre paso a la edificación del nuevo puente del Corredor de la Carrera Séptima. La nueva infraestructura duplicará la capacidad del paso vehicular anterior, ampliando su longitud de 200 a 461 metros y su ancho a 16,20 metros, lo que permitirá albergar cuatro carriles (dos por sentido). Además, incorporará aisladores sísmicos de última tecnología para garantizar la estabilidad de la estructura.
El proyecto de la intersección de la calle 100 no se limita a la elevación vehicular; contempla también la construcción de tres pasos subterráneos (deprimidos) para tráfico particular en los sentidos norte-sur, norte-occidente y occidente-sur. Esta reconfiguración permitirá conectar de manera directa la troncal de TransMilenio de la avenida 68 con la carrera Séptima, articulando los sistemas de transporte masivo de la ciudad.
Con la ejecución de estas obras, la Alcaldía Mayor apunta a una modernización profunda de la infraestructura del norte capitalino, reduciendo tiempos de desplazamiento e integrando soluciones ambientales a la red de transporte urbano.
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