Los movimientos del presidente Duque para reorganizar su Gobierno

Foto: Presidencia

Se le está acabando el tiempo al presidente Iván Duque para tomar las decisiones fundamentales y darle una reingeniería a su administración. El mandatario sabe perfectamente que en menos de dos semanas podría terminar la tregua que dio la Navidad y el comienzo de año.


Confidenciales 360 Radio

Uno de los cambios fundamentales, quizás una de las piedras angulares de este Gobierno han sido las comunicaciones y bien ha hecho el presidente Iván Duque en hacer el cambio en esta área y designar allí a Hassan Nassar.

Este ha sido un reconocido periodista y un líder de opinión que ha demostrado con creses que dentro de sus convicciones, ha creído en el presidente Duque y en el modelo de Gobierno que le ha planteado al país.

Nada mejor que trabajar con una persona que verdaderamente cree en un proyecto, que tiene sensibilidad frente a los asuntos de trascendencia nacional y que no está acartonado a unos viejos moldes de las comunicaciones tradicionales, como se venían haciendo.

Lo cierto es que el presidente Duque ha admitido en varios lugares, tanto en público como en privado, que su Gobierno no comunicaba los hechos, casi el mismo error del expresidente Juan Manuel Santos.

Más allá del cambio de la secretaría de comunicaciones o la alta consejería de comunicaciones, está todo el espectro gubernamental de ministros, en donde lastimosamente este se ha caracterizado por ser un gabinete extremadamente gremial y amigo de los clubes sociales, foros, cocteles y por estar encerrados en salones sociales de Bogotá, porque cuando han ido a las regiones, sus recorridos se han centrado en ir a dos o tres eventos para reunirse con un gobernador o un alcalde y el mismo día regresarse a la capital.

Solo basta con echar del pasado una mano para traer a colación lo que el gabinete del expresidente Uribe hacía, que prácticamente eran pocos días los que los ministros permanecían en Bogotá y la mayoría estaban por las regiones haciendo presencia y dando soluciones en contacto permanente.

De cualquier forma y retomando al mundo de las comunicaciones, a este Gobierno le ha faltado entender lo que ha pasado en el país, lo que es importante, los debates, los problemas y que las soluciones no son las mismas a lo que pasa entre el aeropuerto El Dorado, la Circunvalar, la Calle 170 y Calle 6. 

Colombia son 32 departamentos, más de 1.100 municipios, todos con distintas problemáticas, muy cambiantes, con variables políticas complejas y fuera de eso, hay que entender que dentro de 7 meses completará la mitad de su Gobierno.

Eso indica que el presidente Duque está a tiempo y por eso hará varios cambios en su gabinete, para tratar de dar un estartazo a su Gobierno y buscar una nueva forma de comunicar y gobernar, con mejor relacionamiento con el Congreso, medios de comunicación, entre otros.

No se trata de hablar de mermelada como algunos lo han querido macartizar o de acuerdos soterrados; todo lo contrario, se trata de tener con el Congreso una relación sólida y programática, en donde los congresistas se sientan protagonistas del desarrollo del país y en donde tengan la posibilidad de llevar las problemáticas de sus territorios al Gobierno para que allí las consideren.

Que los medios de comunicación tengan un trato amable, respetuoso y cercano con los ministerios, que evidentemente se trate de romper ese hielo y eso formalismo ante algunos ministerios que han concentrado sus atenciones en uno o dos medios de comunicación en Bogotá.

Llegó el momento de los cambios y Duque ya sabe cómo mover su ajedrez ministerial y 360 Radio ha podido establecer que el próximo 18 de enero el mandatario colombiano hará una serie de reuniones, una de ellas en Hatogrande, para ir configurando su nuevo Gobierno.

Para empezar, tenemos la cartera del ministerio del Interior, en donde Nancy Patricia Gutiérrez será cesada de sus funciones en los próximos días. Gutiérrez sería reemplazada por el exministro de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz Granados, y quien viene de ser director del BID para Colombia y Ecuador.

De descartarse el nombre de Díaz Granados a esta cartera por motivos personales, el excandidato a la alcaldía de Bogotá, Miguel Uribe Turbay, podría ser quien tome las riendas de este ministerio. 

Sin embargo, este no sería la única opción que tendría Miguel Uribe para ser parte del Gobierno Nacional, pues se menciona que Carlos Mario Estrada saldría del Sena y el nombre del exsecretario de Gobierno de Bogotá también suena para reemplazarlo.

En el ministerio de Relaciones Exteriores, Claudia Blum continuará desarrollando las funciones que le fueron asignadas hace pocos meses. El ministro Alberto Carrasquilla continuará en su cargo, por lo menos hasta que se cumpla el segundo año de Gobierno.

La ministra de Justicia, Margarita Cabello, quien ha sido blanco de algunas críticas porque desde su posesión esta cartera ha tenido un silencio bastante incómodo para las personas que esperan una reforma a la justicia, una solución para el grave hacinamiento carcelario y para que se saquen adelante nuevos proyectos de cárceles en todo el país.

El ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, recién llegado a su cargo, continuará allí; de hecho, se ha hablado en las últimas horas que el famoso escándalo de una publicación impresa no ha afectado al ministro, en especial porque desde ese medio se han lanzado varios ataques a la fuerza pública y uno de ellos, sobre una supuesta fosa de falsos positivos, fue desvirtuado a los pocos días porque terminaron dándose cuenta que pertenecía a las Farc.

El ministro Andrés Valencia Pinzón, ministro de Agricultura, sería también cesado de sus funciones. Valencia tuvo una fuerte resistencia en el Congreso de la República por parte del partido Liberal, Cambio Radical y algunos conservadores, por lo que sería reemplazado por Andrés Espinosa, hijo de Abdón Espinosa, cercano a la casa Vargas Lleras.

Faltaría el reemplazo de Juan Pablo Uribe en el ministerio de Salud. Allí han considerado el nombre de la exgobernadora del Valle, Dilian Francisco Toro.

También en algún momento se consideró ascender al superintendente de Salud, Fabio Aristizábal, pero un lobby que se ha hecho ante el Gobierno por parte de entidades promotoras de salud y algunos empresarios del sector pedirían que sea Toro quien llegue allá.

La ministra de Trabajo, Alicia Arango, seguirá en su cargo por lo menos hasta mediados de este año, con posibilidad de un enroque en otra cartera. La ministra de Minas también continuará, al igual que la de Educación y el ministro de Comercio.

El ministro de Ambiente, Ricardo Lozano, a hoy 14 de enero se mantendría en su cargo; sin embargo, es uno de los ministerios que también podría tener un reemplazo.

Por su parte, Jonathan Malagón, ministro de Vivienda, se va de esta cartera y allí llegaría Alejandro Char, exalcalde de Barranquilla.

En el ministerio de las TIC, Sylvia Constaín continuará liderando esta cartera. No solamente haber sacado la Ley TIC, sino también la subasta del espectro y tener el respaldo del sector, la opinión pública y empresarios, la han dejado muy bien parada con el presidente Duque.

En algún momento se consideró que Víctor Muñoz podría llegar a esta cartera, pero al ver la buena gestión de Constaín se descartó dicho movimiento.

La ministra de Transporte, Ángela María Orozco, estuvo en un momento en la cuerda floja. Allí se había pensado en Enrique Peñalosa, pero la idea se ha desvanecido y Orozco continuaría en su cargo.

En cuanto al ministerio de Cultura, Carmen Vásquez, exviceministra de Juan Fernando Cristo, ultrasantista y ahora convertida al uribismo, saldría también de esta cartera no solamente por bajos resultados, sino por dificultades en el relacionamiento con el Congreso y otras entidades del Gobierno.

Ernesto Lucena seguiría como ministro del Deporte y aunque Iván Duque estuvo muy tentado para echar atrás el nombramiento del Mábel Torres como ministra de Ciencia, Tecnología e Información por las declaraciones que desafortunadamente dio sobre el fracking y el glifosato, terminó siendo nombrada, pero entró con el pie izquierdo al Gobierno Nacional.

Con estos movimientos Duque buscará dar un viraje a su Gobierno, volverlo más cercano, más humano, menos acartonado, menos de clubes sociales, pero sobre todo, aprovechar los dos años y medio que le quedan al frente de este Gobierno para dejar políticas que le dejen un legado al país.