Capturan a suegra de Carolina Flores, exreina asesinado: ¿por qué estaba en Venezuela?

Nuevos detalles del feminicidio de Carolina Flores revelan la frialdad con la que actuó Erika “N”.

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La detención de Erika “N” en Caracas ha puesto fin a una fuga que duró exactamente dos semanas. Tras el asesinato de la exreina de belleza Carolina Flores, ocurrido el pasado 15 de abril en un departamento de Polanco, la pregunta que las autoridades mexicanas intentaban responder era el paradero de la presunta autora material. La respuesta llegó la noche del 29 de abril: se refugiaba en Venezuela.

¿Por qué Venezuela? La investigación sugiere que el viaje no fue una decisión de último minuto. Erika “N” demostró una capacidad de movilización logística que comenzó días antes del crimen. El 11 de abril salió de Ensenada, Baja California, y condujo más de 2,800 kilómetros hasta la Ciudad de México, donde ejecutó el feminicidio.

Solo 24 horas después de haber disparado doce veces contra su nuera, seis en la cabeza y seis en el tórax, la mujer ya cruzaba fronteras. Según registros migratorios y reportes de la corresponsalía de Nmás en Venezuela, la sospechosa ingresó a territorio venezolano vía Panamá el 16 de abril. Esta ruta indirecta habría sido utilizada para borrar su rastro inmediato de las autoridades mexicanas.

Caso Carolina Flores: Inicia proceso de extradición para Erika “N” tras su captura en Venezuela

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La presencia de Erika “N” en Venezuela activó los protocolos de cooperación internacional. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) emitió una alerta temprana a través de Interpol, advirtiendo sobre la posible entrada de una ciudadana mexicana de 63 años vinculada a un homicidio violento.

Para evitar que se desplazara nuevamente, las autoridades venezolanas aplicaron una estrategia legal de contención:

  1. Arresto preventivo: Fue detenida inicialmente en Caracas bajo la figura de desacato a la autoridad.

  2. Tiempo estratégico: Esta medida permitió retenerla por 48 horas, el tiempo justo para que la Ficha Roja de Interpol se hiciera oficial y autorizara su captura internacional por homicidio.

  3. Resistencia: Al momento de su aprehensión, la mujer negó los hechos y cuestionó la autoridad de los agentes, alegando que, al estar en otro país, no podían procesarla por delitos cometidos en México.

El trasfondo de su estancia en Venezuela está directamente ligado a la brutalidad del ataque en Polanco. Una cámara de vigilancia en el área del cunero captó los momentos previos a la tragedia. Mientras Carolina buscaba un objeto que su suegra le había pedido, Erika la siguió fuera de cuadro, donde se escucharon las detonaciones en presencia de la hija de la víctima, de ocho meses, y de su esposo, Alejandro Sánchez.

La frialdad del acto quedó plasmada en la respuesta que la ahora detenida dio a su hijo tras el ataque: “Nada, me hizo enojar… tú eres mío, ella no”. El hecho de que el arma fuera abandonada en la cocina y que el reporte policial se hiciera con un día de retraso facilitó que la presunta feminicida lograra llegar al aeropuerto y volar hacia Sudamérica.

Actualmente, Erika “N” permanece bajo custodia de la Interpol en Venezuela. El Gobierno de México ya ha formalizado la solicitud para iniciar el proceso de extradición. Mientras tanto, el entorno de Carolina Flores recuerda las tensiones constantes y el menosprecio que la joven sufría por parte de su suegra, una relación que se tornó insostenible y que terminó en un crimen que ahora busca justicia a miles de kilómetros de distancia.

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