La transformación digital en Colombia da un paso al frente. Durante la Convención Bancaria de Asobancaria celebrada en Cartagena, Claro Colombia anunció que ha destinado USD 123 millones en los últimos cinco años para fortalecer y expandir sus centros de datos Triara (Bogotá) y Megacenter (Medellín), consolidando su transición definitiva de ser un operador tradicional de telecomunicaciones a una empresa de tecnología integral.
Este despliegue estratégico contempla una inversión exclusiva de USD 25,5 millones para el año 2026. Del total de este rubro anual, USD 14 millones están siendo dirigidos a la ampliación de capacidad y modernización de infraestructura, mientras que los USD 11,5 millones restantes se concentran en blindar y robustecer las plataformas y servicios de ciberseguridad. Con estos recursos, la compañía busca responder con agilidad a la creciente demanda nacional de computación en la nube, analítica avanzada, inteligencia artificial (IA) y procesamiento intensivo de datos.
Rodrigo de Gusmao, presidente de Claro Colombia, enfatizó que la compañía ha trascendido la conectividad tradicional para integrar tecnologías críticas que potencian el ecosistema empresarial. «Hoy somos una empresa de tecnología que integra conectividad, fibra óptica, 5G, data centers, nube, inteligencia artificial y ciberseguridad. Estamos invirtiendo para que las organizaciones encuentren en Colombia la capacidad tecnológica que necesitan para procesar más información, proteger sus operaciones, innovar y crecer», destacó el directivo.
Transformación digital: Claro destina USD 25,5 millones en 2026 para nube e IA

El impacto de esta infraestructura en el tejido socioeconómico del país es profundo. Actualmente, la compañía concentra aproximadamente el 50% de la capacidad instalada de centros de datos en el territorio nacional. Su huella tecnológica es especialmente crítica para sectores clave: cerca del 80% de las instituciones financieras, el 50% de las empresas de diversos sectores y el 30% del Gobierno central dependen de estos complejos tecnológicos para operar.
Desde estos centros se administran más de 1.500 racks instalados, 14.000 máquinas virtuales y se gestionan de manera automatizada más de 500.000 eventos de ciberseguridad mensuales.
Uno de los mayores retos que introduce masivamente la adopción de la inteligencia artificial es la necesidad de un suministro robusto de energía y sistemas de cómputo con un desempeño superior. Las cargas de trabajo asociadas a la IA exigen servidores mucho más potentes, los cuales demandan un consumo eléctrico elevado y estrictos requerimientos de climatización y respaldo operativo.
Por qué es importante: Para dar respuesta a esta exigencia técnica, el centro de datos Triara incorporará nuevas posiciones de alta densidad energética que oscilan entre los 10 kW y los 20 kW, diseñadas específicamente para soportar cargas pesadas de procesamiento. De manera paralela, Megacenter Medellín habilitará un nuevo espacio con capacidad para albergar 100 posiciones de hasta 10 kVA.
Estas ampliaciones tecnológicas operan bajo estrictos estándares internacionales de continuidad y disponibilidad. Cuentan con respaldos eléctricos avanzados, sistemas críticos de climatización y certificaciones de peso global, como la certificación ISO 22301:2019 obtenida por Triara y las certificaciones Icrea en ambos complejos de datos.
«Durante décadas invertimos para conectar a Colombia. Hoy estamos dando un paso más y es convertir esa conectividad en capacidad tecnológica, innovación y oportunidades. Invertir en data centers, energía, nube, inteligencia artificial y ciberseguridad es invertir en la competitividad que necesitan las empresas y el país», concluyó De Gusmao.