Cómo la cadena de frío industrial resiste el impacto del Fenómeno del Niño en Colombia

La intensa ola de calor provocada por la crisis climática ha puesto en jaque la logística de alimentos en el país.

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¿Cuál es el contexto?: El sector de los alimentos procesados en el país enfrenta uno de sus desafíos logísticos más severos debido al fenomeno del niño. El incremento sostenido de las temperaturas ambientales somete a las redes de refrigeración industrial a niveles de estrés operativo nunca antes registrados. En este escenario crítico, mantener la integridad de la cadena de frío no es solo un reto de calidad, sino una condición obligatoria para la supervivencia del negocio alimentario.

Frente a esta coyuntura, la multinacional de origen francés GreenYellow ha consolidado un modelo de gestión energética que se ha convertido en el salvavidas técnico de las principales plantas productoras y frigoríficos del territorio nacional. Mediante la implementación de sus Servicios Energéticos Ecoeficientes, la compañía ha logrado mitigar los efectos del fenómeno del niño sin desestabilizar las estructuras de costos de las empresas de proteínas.

La respuesta de ingeniería ante la emergencia climática ha sido la migración hacia sistemas de refrigeración basados en amoníaco ($NH_3$). Este compuesto funciona como un refrigerante 100% natural con un potencial de calentamiento global de cero, lo que anula por completo el impacto directo sobre la capa de ozono y sustituye los antiguos gases fluorados tradicionales.

Frigoríficos bajo presión: la carrera de la industria de alimentos por blindarse antes fenómeno  del niño

Un ejemplo del fenómeno del niño se evidencia en el departamento del Meta, concretamente en Puerto Gaitán. Allí, la infraestructura frigorífica de una de las mayores agroindustrias porcinas del país integró un robusto sistema de 556 toneladas de refrigeración (TR). Este diseño abarca cavas de enfriamiento rápido, áreas automatizadas de procesamiento, zonas de congelación profunda y muelles de expedición controlada.

La precisión tecnológica instalada asegura que el producto final registre una pérdida de peso inferior al 1.5% durante el proceso de enfriamiento inicial, garantizando el rendimiento comercial de la canal sin alterar sus propiedades organolépticas.

Frigoríficos bajo presión: la carrera de la industria de alimentos por blindarse antes fenómeno  del niño
Foto: redes

Uno de los principales frenos para la actualización tecnológica en el sector agroindustrial es el requerimiento de grandes capitales de inversión. Para solventar esta barrera, el esquema contractual implementado por GreenYellow asume la totalidad del financiamiento, diseño, montaje y posterior operación de los activos de frío. Gracias a esto, las empresas cárnicas consiguen modernizar sus plantas sin descapitalizarse ni comprometer su capacidad de endeudamiento.

Disminución del consumo eléctrico: Las plantas optimizadas registran un ahorro promedio del 15.46% en su demanda de energía global, aliviando la presión sobre los costos de manufactura.

Mitigación del impacto ambiental: El rediseño de estos sistemas térmicos evita la liberación de más de 5,000 toneladas de dióxido de carbono ($CO 2$) al año, volumen equivalente a la capacidad de absorción biológica de unos 300,000 árboles maduros.

La resiliencia de la cadena de suministro de alimentos depende directamente de la capacidad de adaptación de sus procesos más vulnerables. Al desligar la expansión de la capacidad de frío del uso de combustibles fósiles o tecnologías ineficientes, el sector cárnico no solo asegura el abastecimiento nacional durante las temporadas de sequía extrema, sino que eleva sus estándares de competitividad para cumplir con las exigencias del mercado internacional.

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