¿Parquear sin tocar el volante? Probamos cómo lo hace la SUV híbrida Chery Tiggo 9

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Los fabricantes hablan cada vez más de caballos de fuerza, autonomía y pantallas gigantes. Sin embargo, cuando se trata de comprar un vehículo híbrido, la verdadera pregunta suele ser otra: ¿cómo funciona toda esa tecnología cuando uno está detrás del volante? Ese fue precisamente el objetivo de nuestra prueba con la SUV híbrida Chery Tiggo 9 (Chery Super Hybrid), una SUV de casi cinco metros de longitud que apuesta por una arquitectura híbrida poco convencional: un motor turbo a gasolina trabajando junto con tres motores eléctricos que, dependiendo de las condiciones, pueden mover el vehículo por separado o en conjunto.

La teoría suena compleja. En la práctica, la experiencia termina siendo mucho más sencilla para el conductor.

Lo primero que sorprende: la camioneta se parquea sola
Lo primero que sorprende: la camioneta se parquea sola

No es una función nueva dentro de la industria, pero sí una de las mejor ejecutadas que hemos probado en este segmento.

Basta con activar el asistente desde la pantalla central para que la Tiggo 9 comience a escanear el entorno mediante cámaras, radares ultrasónicos y sensores distribuidos alrededor de la carrocería. Cuando identifica un espacio apto, el conductor únicamente debe confirmar la maniobra.

A partir de ese momento ocurre lo interesante. El volante comienza a girar por sí solo. La SUV acelera, frena, cambia entre marcha adelante y reversa y corrige su trayectoria las veces que considere necesario hasta quedar completamente alineada.

Lo más llamativo no es que pueda hacerlo, sino la naturalidad con la que ejecuta toda la maniobra. Incluso considerando sus 4,81 metros de largo, transmite confianza y evita esa sensación de movimientos bruscos que todavía presentan algunos asistentes de parqueo.

También incorpora una función para salir automáticamente de espacios estrechos, algo especialmente útil cuando otro vehículo estaciona demasiado cerca.

Un sistema híbrido de cuatro motores
Un sistema híbrido de cuatro motores

Después del parqueo autónomo, el mayor diferencial de esta Tiggo 9 está escondido bajo la carrocería. Su sistema Chery Super Hybrid (CSH) no funciona como un híbrido convencional. En lugar de depender únicamente de un motor eléctrico apoyado por un propulsor de gasolina, aquí intervienen cuatro motores trabajando de manera inteligente.

En primer lugar, un motor propulsor 1.5 litros turbo a gasolina y tres motores eléctricos. Sin embargo, lo interesante no es la cantidad, sino la manera en que trabajan coordinadamente.

Durante la prueba fue evidente que el vehículo cambia constantemente de estrategia energética sin que el conductor tenga que intervenir. En ciudad puede privilegiar la propulsión eléctrica; durante una aceleración fuerte combina todas las fuentes de potencia; y cuando se desacelera recupera energía para volver a cargar la batería.

Según explicó Sebastián Ramírez, especialista de producto de Chery Colombia en conversación con 360 Radio, buena parte de ese comportamiento se debe a la transmisión híbrida dedicada (DHT), donde se integran dos de los tres motores eléctricos.

«El carro cuenta con cuatro motores: tres eléctricos y uno a combustión. Dos de los motores eléctricos delanteros hacen parte de la transmisión híbrida dedicada (DHT) de Chery, con una eficiencia de hasta el 97,6 % en la entrega de energía. Esto permite alternar de manera inteligente según las necesidades: mientras uno entrega potencia a las ruedas, el otro puede regenerar la energía producida por el movimiento del vehículo para recargar la batería.»

En la práctica esto significa que el conductor rara vez percibe cuándo entra en funcionamiento cada motor. El sistema decide automáticamente cuál resulta más eficiente para cada situación, buscando equilibrar desempeño y consumo.

El tercer motor eléctrico, ubicado sobre el eje trasero, entra en acción cuando se requiere mayor capacidad de tracción. Es el responsable de que la Tiggo 9 pueda ofrecer un sistema AWD inteligente sin necesidad de complejos diferenciales mecánicos, repartiendo el torque electrónicamente según las condiciones del terreno.

Ramírez asegura que precisamente esa gestión energética es la que permite que la SUV alcance una autonomía combinada cercana a 1.400 kilómetros, siempre que el tanque de combustible esté lleno y la batería completamente cargada.

Así se comportó durante nuestra prueb
Así se comportó durante nuestra prueb

Lo interesante es que esta gestión energética no solo se queda en la teoría y tras varios recorridos entre ciudad, autopista y terrenos destapados, el resultado terminó siendo llamativo.

De hecho, durante nuestra prueba recibimos la unidad con cerca de 1.000 kilómetros de autonomía estimada en combustible y apenas 40 kilómetros disponibles en modo eléctrico. Tras completar el recorrido, el indicador marcaba 799 kilómetros de autonomía en combustible, pero la autonomía eléctrica había aumentado hasta 64 kilómetros, gracias al trabajo del sistema de regeneración.

Una demostración práctica de que la Tiggo 9 aprovecha constantemente la energía cinética que normalmente se perdería durante las desaceleraciones termina convirtiéndose nuevamente en electricidad para la batería.

Durante la conducción es posible observar cómo el indicador de carga aumenta constantemente en descensos, frenadas o incluso al reducir velocidad antes de una curva. En otras palabras, el vehículo está recuperando energía prácticamente todo el tiempo.

¿Realmente se sienten los 422 caballos?

Sí, aunque no de la manera tradicional. En los motores turbo convencionales suele existir un pequeño retraso antes de que aparezca toda la potencia.

Aquí ocurre lo contrario. Al seleccionar el modo Sport, la respuesta del acelerador es inmediata gracias al torque instantáneo de los motores eléctricos. Los 580 Nm aparecen desde bajas revoluciones, haciendo que los sobrepasos en carretera resulten rápidos y seguros.

No transmite una sensación deportiva extrema, pero sí una aceleración contundente considerando que se trata de una SUV familiar de siete pasajeros.

También salió del pavimento

Parte de la prueba incluyó caminos destapados con piedras, pendientes y superficies de baja adherencia En este escenario activamos el modo Off-Road, donde el sistema electrónico modifica automáticamente la distribución de potencia entre ambos ejes.

Más que convertirla en un todoterreno extremo, lo que consigue es facilitar la conducción. La electrónica administra el torque, evita pérdidas innecesarias de tracción y permite superar pendientes con mucha menos intervención del conductor.

Aquí también resulta especialmente útil el sistema de visión de 540 grados, que añade una función de «chasis transparente». En la pantalla central es posible visualizar digitalmente lo que ocurre debajo del vehículo, algo muy práctico para evitar golpear piedras, zanjas o desniveles que normalmente quedarían ocultos desde la cabina.

Mucha tecnología… pero bien integrada

Uno de los riesgos de los vehículos actuales es llenar el habitáculo de funciones difíciles de utilizar. No ocurre aquí. La pantalla de 15,6 pulgadas, el cuadro digital, el Head-Up Display y el procesador Qualcomm Snapdragon 8155 responden con rapidez y mantienen una navegación fluida.

Los comandos por voz permiten controlar climatización, techo panorámico y multimedia sin retirar las manos del volante, mientras que las actualizaciones OTA prometen seguir mejorando funciones del sistema híbrido y las asistencias ADAS con el paso del tiempo.

A ello se suman 21 asistentes avanzados de conducción, sonido Sony, carga inalámbrica refrigerada de 50 W y una configuración interior para siete ocupantes.

Precio en Colombia

La Chery Tiggo 9 CSH está disponible en Colombia en su versión híbrida enchufable de siete pasajeros por un precio de 210.990.000 pesos.

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