El Gas Licuado del Petróleo (GLP) continúa ganando protagonismo dentro de la matriz energética del país. De acuerdo con el más reciente análisis presentado por la Asociación Colombiana del GLP – GASNOVA, este combustible ha logrado consolidarse como una opción relevante dentro del proceso de transición energética, gracias a su carácter limpio, su disponibilidad y su competitividad frente a otras fuentes de energía.
El gremio dio a conocer en Bogotá su “Análisis del mercado del GLP 2025”, un informe que evidencia el crecimiento sostenido de este energético en los últimos años y su creciente papel en sectores productivos que buscan alternativas confiables ante los cambios en la oferta de gas natural.
Panorama general: Según el informe, el consumo de GLP en Colombia registró en 2025 un aumento del 7,6% frente a 2024. Este comportamiento estuvo liderado principalmente por los sectores industrial y comercial, que experimentaron un crecimiento conjunto del 16,2% durante el mismo periodo.
El sector residencial también mostró una expansión, aunque más moderada, con un incremento del 2,5% en la demanda.
Para Alejandro Martínez Villegas, presidente de GASNOVA, el comportamiento del mercado confirma la creciente relevancia de este combustible en diferentes segmentos de la economía.
“Con una cobertura territorial que alcanza el 98% de los municipios del país, el sector del GLP evidencia un crecimiento en la demanda desde finales de 2023, impulsado principalmente por los sectores industrial y comercial”, explicó el directivo.
Las compañías afiliadas a GASNOVA representan actualmente el 78% del mercado de GLP envasado y el 42% del suministro a través de redes de distribución, lo que convierte al gremio en uno de los principales actores del sector energético en el país.
Mercado del GLP 2025: Industria y comercio lideran la demanda de gas licuado

El aumento en el consumo ha estado acompañado de importantes inversiones en infraestructura, particularmente en puertos y en sistemas logísticos de abastecimiento. Estas iniciativas han permitido ampliar la capacidad de importación y garantizar el suministro continuo del combustible a lo largo del territorio nacional.
De acuerdo con el gremio, estas inversiones responden a una estrategia de largo plazo iniciada hace varios años para anticipar los cambios en la oferta energética del país.
“Las distribuidoras de GLP en Colombia, con base en sus procesos de planeación, desde 2017 vienen desarrollando proyectos de ampliación de la infraestructura de importaciones para enfrentar la declinación de la oferta nacional de GLP y responder de manera oportuna al incremento en la demanda, especialmente en los sectores industrial y comercial”, señaló Martínez Villegas.
El ejecutivo añadió que este crecimiento también está asociado a la disminución progresiva de la disponibilidad de gas natural, lo que ha llevado a muchas empresas a buscar combustibles alternativos que mantengan competitividad en costos y estabilidad en el suministro.
Por qué es importante: El GLP ha comenzado a posicionarse como un actor relevante dentro de las discusiones sobre seguridad energética y transición hacia combustibles de menor impacto ambiental.
A nivel internacional, el combustible recibió respaldo en la declaración del G20 en 2025, donde fue reconocido como una fuente energética limpia, accesible y clave para la seguridad energética y la cocción segura.
En el ámbito nacional, esta consideración se alinea con lo establecido en la Resolución MME 40177, que clasifica al GLP como combustible limpio, junto con el gas natural, dentro del marco regulatorio energético del país.
Además, el gremio destacó que los precios internacionales del GLP han mostrado estabilidad en los últimos años, una tendencia que, según proyecciones de analistas y organismos internacionales, podría mantenerse en el corto y mediano plazo.
Reconocido como servicio público esencial por la Ley 142 de 1994, el GLP abastece actualmente a 12 millones de colombianos, equivalentes a 3,7 millones de hogares en todo el país.