La Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia admitió el estudio de la demanda contra la excongresista del Pacto Histórico, María José Pizarro y el expresidente de la República, Gustavo Petro, por hechos que aparentemente estarían relacionados con favores sexuales en su etapa de congresista.
Dicha denuncia está relacionada con las declaraciones de Delcy Jiménez, quien aseguró que se ofrecían contratos y cargos públicos por favores sexuales. De acuerdo con Jiménez, estas practicas se practicaban desde la época de Gustavo Petro en el Congreso de la República.
Bajo este contexto, el magistrado de la Sala de Instrucción Javier Fernando Fonseca será el encargado de asumir la investigación y el estudio de las demandas para determinar los siguientes puntos en el proceso.
Al respecto, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Mauricio Lenis declaró: “Entiendo que las denuncias que se han hecho son por un tiempo en que fue congresista, eso es de conocimiento de la sala especial de institución de la Corte Suprema ha llegado una información, habrá que esperar esa información que puede revelar a la persona, al magistrado que le correspondió ese caso que es el doctor Fonseca, ya mirará y qué actuaciones tomas y se amplía la denuncia, si llama a una versión, si se hace una vinculación formal, pero apenas está justo en esta etapa en el proceso investigativo, dependiendo del material que se tenga y la robustez de las pruebas ya el magistrado instructor mirará qué acción toma”.

¿Cuáles fueron las declaraciones de Deyci Jiménez en contra de Pizarro y Petro?
La mujer aseguró haber sido contratada para la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) cuando Pizarro estaba al frente de dicha institución del Congreso. De acuerdo con Jiménez, su contratación se habría dado gracias a los beneficios por la presunta dinámica de favores sexuales.
Jiménez destacó que su contrato estuvo por los $34 millones por apoyar la administración de la entonces vicepresidente del Senado, María José Pizarro. La demandante puntualízalo que su trabajo en la entidad estaba vinculado con casos de violencia sexual.
Adicionalmente, y de acuerdo a la información conocida, la llegada de Delcy Jiménez al equipo de Pizarro se habría dado gracias a una recomendación de Petro. La demanda puntualiza que dichos sucesos habrían ocurrido durante la etapa de congresista del líder del Pacto Histórico.
Bajo este contexto, la admisión de la demanda implica el análisis a profundidad por parte de la Sala de Instrucción de la Corte. Además, el magistrado Fonseca deberá ser el responsable de dictaminar cuáles son los pasos a seguir con Pizarro y Petro, a partir del material probatorio.
El expresidente Petro reaccionó a las declaraciones en su cuenta de X como una ofensiva contra su esfera privada, aseguró que no se encontrarán pruebas sobre los señalamientos que se han realizado en su contra.
Ante el intento de intromisión en mi vida íntima y sexual dado que no pudo comprobar ningún hecho de corrupción o narcotráfico en mi existencia, este es mi comunicado: https://t.co/I0dDYSVjtF
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 25, 2026
Por su parte, la excongresista del Pacto HistóricoMaría José Pizarro también reaccionó con un comunicado en redes sociales, afirmando que dichas declaraciones son parte de una estrategia de amplificación de ataques por redes sociales.

Cero y van dos. En un mes he tenido que afrontar señalamientos sin fundamento, dentro de una estrategia planeada para acabar moralmente con mi nombre. ¿Cuál es la estrategia? Convertir una mención sin pruebas en una condena social y linchamiento mediático y digital de la prensa sensacionalista al servicio de intereses oscuros, sin sustento ni pruebas.
Esto es lo que De La Espriella llamó el “destripamiento”. Quieren sacarme de la carrera política como hicieron con mi padre, pero se equivocan, aquí estoy para enfrentar esta arremetida baja, coordinada con un medio que opera sin verificación, al servicio de la viralidad.
Lamentablemente toca salir e insistir: jamás cohonestaré con una situación como la que se insinúa. He defendido los derechos de las mujeres no de palabra, sino como causa de vida; esa ha sido, es y seguirá siendo una convicción central de mi ejercicio político. Mi trabajo, mis luchas y mi trayectoria hablan por mí. No van a borrar lo que soy ni lo que represento con insinuaciones malintencionadas. Mi compromiso con las mujeres y con las causas populares no se negocia.
El país espera del periodismo un ejercicio serio y responsable, que no es posible si se sustenta en montajes, especulaciones y tergiversaciones. A los medios de comunicación les exijo rigor, verificación y respeto. Ninguna mención puede llevar a asociaciones tendenciosas y construir narrativas acusatorias; ninguna insinuación equivale a una condena. La libertad de prensa es fundamental, pero no puede confundirse con linchamiento ni con la difusión irresponsable de señalamientos.
A la ciudadanía ¿Vamos a permitir que la prensa amarillista y mercenaria sea el nuevo juez de la sociedad colombiana? Rechacemos que una interpretación sustituya la verdad y que los intereses oscuros se impongan sobre el debate democrático.
De ser necesario ante cada afirmación falsa o relación que se haga con mi nombre y mis actuaciones, sin sustento, acudiré a los estrados judiciales. Aquí estoy y aquí sigo, enfrentando con dignidad y sin miedo lo que hemos logrado.
— María José Pizarro Rodríguez (@PizarroMariaJo) October 26, 2026
