En un firme llamado a la acción, la Superintendencia Nacional de Salud, bajo el liderazgo de Giovanny Rubiano García, ha exigido a las Entidades Promotoras de Salud (EPS), tanto intervenidas como no intervenidas, acelerar la implementación de soluciones que garanticen la entrega oportuna y completa de medicamentos a pacientes con condiciones especiales de salud.
Las EPS con más quejas por entrega tardía de medicamentos
En diversas reuniones con representantes de las nueve EPS bajo intervención, la Supersalud ha dado seguimiento a los planes de acción propuestos para abordar la problemática.

Estas EPS son: Nueva EPS, Salud Total, Sanitas, EPS Sura y Coosalud. Entre ellas, la Nueva EPS es la que registra el mayor número de quejas por incumplimientos en la entrega de fármacos.
Ante esta situación, el superintendente Rubiano García identificó una serie de acciones prioritarias para mejorar la distribución de medicamentos y garantizar que los pacientes reciban sus tratamientos sin interrupciones. Entre las principales medidas destacan:
1. Ampliación de la oferta de gestores farmacéuticos para ciertos medicamentos, con el objetivo de evitar problemas de desabastecimiento.
2. Mayor seguimiento y cumplimiento de los acuerdos contractuales entre EPS y gestores farmacéuticos, con la posibilidad de reemplazarlos en caso de reiterados incumplimientos o falta de capacidad operativa.
3. Identificación de problemas de suministro relacionados con la escasez de ciertas moléculas en el mercado.
4. Análisis de costos y segmentación de pacientes, con el fin de elaborar planes concretos que permitan garantizar la continuidad en los tratamientos.
5. Exploración de una negociación conjunta de tecnologías en salud de alto costo, con el objetivo de mejorar la eficiencia en el gasto y la efectividad en la entrega oportuna y completa de los medicamentos.
6. Eliminación de trámites de autorización para pacientes con enfermedades crónicas, lo que permitirá un acceso más ágil a tratamientos de largo plazo sin barreras burocráticas.
Uno de los casos más preocupantes es el de la Nueva EPS, actualmente intervenida por la superintendencia. Bernardo Camacho, agente interventor de la entidad, reveló que al asumir su cargo encontró una acumulación significativa de deudas con los gestores farmacéuticos.
Además de restricciones en la disponibilidad de ciertos medicamentos esenciales para enfermedades huérfanas. No obstante, aseguró que se han implementado medidas para corregir estos problemas.
Camacho explicó que la Nueva EPS enfrenta costos millonarios mensuales en la atención de pacientes de alto costo. Solo en tratamientos para pacientes trasplantados, la EPS destina aproximadamente $4.000 millones al mes, mientras que los tratamientos oncológicos representan un gasto de $50.000 millones mensuales.
En términos anuales, la entidad invierte más de $1 billón en la provisión de medicamentos para pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles y patologías de alto costo.
En un esfuerzo por encontrar soluciones viables, el equipo interventor de la Nueva EPS ha realizado una evaluación exhaustiva de los distintos gestores farmacéuticos, priorizando la realización de giros financieros significativos que les permitan ponerse al día con la industria y, de esta manera, garantizar la dispensación efectiva de medicamentos a los usuarios.
Además, la EPS ha sostenido reuniones simultáneas con gestores farmacéuticos y representantes de la industria farmacéutica para establecer acuerdos de pago que faciliten el suministro de medicamentos sin interrupciones.
Estas acciones buscan mitigar el impacto de la crisis de abastecimiento y asegurar que los pacientes reciban sus tratamientos en los tiempos estipulados.
El acceso a los medicamentos es un pilar fundamental del derecho a la salud, y la falta de entrega oportuna puede poner en riesgo la vida de miles de pacientes. La intervención de la Supersalud refleja la urgencia de tomar medidas concretas para solucionar esta problemática estructural en el sistema de salud colombiano.
Mientras se implementan los correctivos necesarios, los pacientes continúan enfrentando dificultades para acceder a sus tratamientos, lo que ha generado preocupación en la opinión pública y presión sobre las entidades responsables.
Se espera que en los próximos meses las EPS adopten los correctivos exigidos por la Superintendencia para garantizar la entrega eficiente y sin demoras de los medicamentos esenciales para la población.
La Supersalud, por su parte, ha reiterado su compromiso con la vigilancia estricta del cumplimiento de estas medidas y continuará evaluando el desempeño de las EPS en la provisión de medicamentos, con el fin de evitar que la crisis persista y asegurar el bienestar de los pacientes en el país.
Lea también:Recaudación de impuestos en enero 2025: DIAN alcanza $32,84 billones