En un movimiento que sacude los cimientos de la administración sanitaria en el país, el Superintendente Nacional de Salud, Daniel Quintero, solicitó este martes la renuncia protocolaria a la totalidad de los agentes interventores que actualmente dirigen las Entidades Promotoras de Salud (EPS) bajo control del Gobierno.
Panorama general: La decisión, confirmada por el funcionario este 12 de mayo a través de sus redes sociales y en declaraciones a medios de comunicación, marca el inicio de un proceso de depuración técnica. El objetivo es someter a una lupa rigurosa la gestión de quienes hoy tienen la responsabilidad de garantizar el servicio a millones de colombianos en entidades como Nueva EPS, Coosalud, Famisanar, Emssanar, Savia Salud, Asmet Salud, SOS y Capresoca.
La medida no es un simple trámite administrativo. Según explicó Quintero, la continuidad de cada interventor dependerá de un balance de gestión que priorizará tres frentes críticos:
Atención al usuario: Eficacia en la entrega de medicamentos y reducción de los tiempos de respuesta a Peticiones, Quejas, Reclamos y Sugerencias (PQRS).
Saneamiento financiero: Avances administrativos y capacidad de respuesta frente a las necesidades del sistema.
Protección del derecho a la salud: Resultados tangibles en la administración de los recursos públicos.
«La revisión busca garantizar mejores resultados en la administración de las EPS intervenidas y avanzar en acciones que permitan proteger el derecho fundamental a la salud de los usuarios», señaló la entidad en un comunicado oficial.
Daniel Quintero ordena depuración en las EPS intervenidas: Evaluará resultados y ética

Este «reinicio» en la gestión de las intervenciones llega poco después de que la Contraloría General de la República lanzara una advertencia sobre el estado de estas entidades. El ente de control fue tajante: las intervenciones actuales no están cumpliendo su objetivo de estabilizar el sistema y, por el contrario, se evidencia un deterioro crítico y sostenido.
El informe de la Contraloría identifica riesgos importantes sobre los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, señalando que la situación financiera de estas EPS está comprometiendo la operación de clínicas, hospitales y prestadores de servicios.
Por qué es importante: Ante este panorama, Quintero reconoció coincidir con los hallazgos del ente de control. «Lo que he encontrado es, en gran sentido, lo mismo. Las intervenciones no han servido para salvar a las EPS ni en este Gobierno, ni en ninguno», admitió con crudeza en entrevista con Caracol Radio. El Superintendente subrayó que los interventores no pueden capitalizar, lo que limita su capacidad para pagar las deudas acumuladas.
Más allá de los números, el anuncio de Daniel Quintero incluyó una denuncia ética de alto calibre. El funcionario aseveró que muchos de los asignados a estos cargos «llegan a mantener estructuras corruptas».
«No puede pasar que nombremos a interventores para que mantengan las mismas prácticas que llevaron a esa intervención», sentenció el Superintendente, justificando así la necesidad de evaluar a fondo si los actuales agentes deben permanecer en sus cargos o ser retirados definitivamente para proteger el sistema de salud.
He solicitado la renuncia de todos los interventores de las EPS intervenidas. Vamos a evaluar sus acciones y resultados para evaluar su continuidad o retiro.
— Daniel Quintero 🇨🇴 (@QuinteroCalle) May 12, 2026
