Alemania vence a Curazao en un vibrante debut por el Grupo E de la Copa del Mundo 2026

La selección de Alemania arrancó con pie derecho su participación en la Copa del Mundo 2026 derrota parcialmente 3-1 a su similar de Curazao en el Estadio Houston

El Estadio Houston se convirtió en el epicentro de un choque de realidades futbolísticas en la Copa del Mundo 2026. La tetracampeona selección de Alemania inició su andadura en el certamen enfrentando a Curazao, el país más pequeño en territorio y población en clasificar a una cita orbital de mayores. Aunque las proyecciones anticipaban un monólogo europeo, el combinado caribeño firmó un debut inolvidable a pesar de la superioridad final del cuadro dirigido por Julian Nagelsmann.

El pitazo inicial del réferi marroquí Jalal Jayed marcó el regreso oficial del histórico Manuel Neuer bajo los tres palos alemanes, tras superar sus dolencias físicas. Fiel a su libreto, el cuadro de Nagelsmann asumió el control de la posesión desde el amanecer del compromiso, explotando los espacios con asociaciones dinámicas en la frontal del área rival.

El juego aéreo y la pegada salvan a una Alemania con dudas defensivas ante Curazao

La insistencia de la ‘Die Mannschaft’ rindió frutos de manera prematura. Apenas se registraba el minuto 5 cuando Florian Wirtz frotó la lámpara y asistió de forma milimétrica a Felix Nmecha, quien definió con precisión hacia el sector derecho del pórtico custodiado por Eloy Room para decretar el 1-0. El gol tempranero presagiaba una tarde plácida en Texas, pero el destino tenía reservada una página dorada para Concacaf.

Curazao, lejos de amedrentarse por el peso de la historia de su oponente, empezó a aprovechar la fragilidad defensiva que los teutones ya venían evidenciando en sus últimos compromisos de preparación. Al minuto 20, tras una notable jugada colectiva, Livano Comenencia sacó un remate rastrero de pierna izquierda que venció la resistencia de Neuer. Fue el 1-1 transitorio, una anotación que desató la euforia y que representa el primer grito sagrado de Curazao en la historia de los mundiales.

El juego aéreo y la pegada salvan a una Alemania con dudas defensivas ante Curazao
Foto: redes

El impacto del empate despertó las alertas en el banco alemán. Superado el bache anímico, los europeos retomaron la manija del esférico e intensificaron sus arremetidas utilizando las bandas. Aunque Leroy Sané desperdició una opción clara, la vía aérea destrabaría el trámite del compromiso antes de regresar a las duchas.

Al minuto 37, un cobro de esquina ejecutado con precisión por Nathaniel Brown encontró la cabeza de Nico Schlotterbeck. El espigado defensor ganó en el salto dentro del área chica y conectó un testarazo certero que se incrustó junto al vertical izquierdo, devolviéndole la tranquilidad a los cuatro veces campeones del mundo con el 2-1.

Cuando parecía que la primera mitad expiraba con la diferencia mínima, la presión ofensiva forzó el error en la retaguardia isleña. En el tiempo de adición (45+3′), Riechedly Bazoer cometió una imprudencia dentro del área sobre Felix Nmecha y el juez central no dudó en señalar la pena máxima. El encargado de la ejecución fue el ariete Kai Havertz, quien con pierna zurda cruzó su remate pegado al poste para sellar el 3-1 antes del entretiempo.

Con este resultado, Alemania asume provisionalmente el liderato del Grupo E, sector que comparte también con las escuadras de Costa de Marfil y Ecuador, dejando claro que su consigna en esta edición norteamericana es recuperar el máximo protagonismo del balompié global.

En desarrollo.

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