El hecho: La OCDE proyectó que la economía colombiana crecerá 2,4% en 2026 y 2,1% en 2027.
¿Por qué es importante? Las previsiones reflejan una desaceleración económica y mayores desafíos para la inversión y el consumo.
¿Cuál es el contexto? El país enfrenta presiones por inflación, altas tasas de interés e incertidumbre económica.
¿A quiénes afecta y cómo? A empresas, inversionistas y hogares, por el impacto que tienen las condiciones económicas sobre el empleo, el crédito y el consumo.
El dato que no se puede perder: La OCDE considera que Colombia necesita una consolidación fiscal más creíble para fortalecer la confianza y el crecimiento económico.
La economía colombiana perdería velocidad durante los próximos dos años. Así lo advirtió la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en su más reciente informe de perspectivas económicas, en el que redujo las expectativas de crecimiento para el país y alertó sobre varios factores que continúan limitando la expansión de la actividad productiva.
Según las proyecciones del organismo, el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia crecería 2,4% en 2026 y se desaceleraría hasta 2,1% en 2027. Aunque la economía mantendría una senda de crecimiento, el ritmo sería menor al observado durante buena parte de 2025, cuando el consumo de los hogares impulsó gran parte de la recuperación.
OCDE prevé menor crecimiento económico y advierte riesgos por inflación, tasas de interés e incertidumbre
La OCDE considera que el país seguirá enfrentando un entorno complejo debido a la persistencia de la inflación, las condiciones financieras restrictivas y la incertidumbre que continúa afectando las decisiones de inversión del sector privado.
El informe señala que tanto los hogares como las empresas seguirán sintiendo los efectos de las altas tasas de interés y del aumento de los costos de vida. Esto limitaría la capacidad de consumo y retrasaría nuevos proyectos de inversión, dos variables fundamentales para sostener una expansión económica más sólida.

A pesar de ese panorama, el organismo indicó que los elevados déficits fiscales seguirán aportando cierto respaldo a la actividad económica, aunque insistió en la necesidad de fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Otro de los factores analizados por la OCDE es el comportamiento de los mercados internacionales de energía. La entidad explicó que el aumento de los precios del petróleo podría generar un alivio temporal para los ingresos por exportaciones de Colombia. Sin embargo, también advirtió que ese escenario podría traducirse en mayores presiones inflacionarias dentro del país.
Precisamente, la inflación sigue siendo una de las principales preocupaciones para el organismo. La OCDE estima que durante 2026 los precios enfrentarán nuevas presiones derivadas del comportamiento de los servicios, los mecanismos de indexación salarial, los incrementos del salario mínimo y el aumento de los costos energéticos.
La entidad considera que la inflación comenzaría a moderarse gradualmente desde principios de 2027, aunque advirtió que el proceso podría ser más lento de lo esperado si persisten algunos de estos factores.
Las proyecciones llegan después de que la economía colombiana mostrara señales de menor dinamismo durante los primeros meses de 2026. De acuerdo con los datos citados por la organización, el PIB creció 2,2% en el primer trimestre frente al mismo periodo del año anterior, mientras que el consumo final avanzó 3,4% y la inversión medida a través de la formación bruta de capital fijo registró un crecimiento de 3,7%.
Frente a este escenario, la OCDE considera que la política monetaria deberá mantenerse restrictiva durante un periodo prolongado. El organismo proyecta que la tasa de interés de referencia podría ubicarse cerca de 12,75% durante el tercer trimestre de 2026 y permanecer en esos niveles hasta mediados de 2027 antes de iniciar una reducción gradual.
Además de las medidas monetarias, la organización insistió en la necesidad de avanzar en una estrategia fiscal más robusta que permita recuperar la confianza de los inversionistas y mejorar las perspectivas de crecimiento de largo plazo.
Entre las recomendaciones planteadas se encuentran una mayor eficiencia del gasto público, una ampliación gradual de las bases tributarias, la reducción de beneficios fiscales considerados ineficientes y medidas orientadas a disminuir los costos asociados a la formalidad laboral.
Para la OCDE, estos ajustes serán determinantes para que Colombia pueda fortalecer su capacidad de crecimiento en un entorno internacional que continúa mostrando importantes niveles de incertidumbre.