Ante la sombra de un fenómeno de El Niño que apunta a una intensidad muy fuerte hacia finales de año, con una probabilidad estimada de hasta el 95%, el sector energético colombiano mantiene los radares encendidos. Pese a las alertas climáticas, el país llega a este escenario con un parte de tranquilidad inicial: el nivel agregado de los embalses se ubica en el 79,06%, una cifra muy cercana a la senda de referencia fijada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), situada en el 79,67%.
Este margen demuestra que la gestión previa marcha por buen camino. Julio César Vera Díaz, presidente de XUA Energy, destacó que estar tan cerca de la senda esperada refleja que «como país, estamos en la dirección correcta para lograr superar este fenómeno climático de importantes dimensiones».
Sin embargo, el panorama general esconde desafíos puntuales que no pasan desapercibidos para los analistas. Una de las principales inquietudes radica en que, a pesar del buen promedio nacional, tan solo cinco embalses en todo el territorio nacional superan la meta de llenado del 80% establecida por el administrador del mercado para encarar la contingencia.
Embalses de Colombia inician El Niño en 79,06%: el panorama del sector energético ante la alerta climática

Al desglosar el comportamiento por embalses, aquellos con mayor porcentaje de volumen útil diario son Guavio (97,9%), Esmeralda (96,0%), Chuza (94,1%), Peñol (85,2%) y Miraflores (82,9%), siendo los únicos que rebasan la meta del 80%.
Desde una perspectiva regional, únicamente dos zonas superan el umbral esperado:
Oriente: con un volumen útil diario del 96,52%.
Antioquia: con el 79,91%.
De acuerdo con Vera, este comportamiento responde directamente a un mayor régimen de lluvias en dichas áreas, destacando que toda la zona del Guavio registra un 96%, sumado a una gestión responsable enfocada en el ahorro del recurso hídrico.
Las proyecciones del administrador del mercado de energía mayorista indican que la prueba de fuego se trasladará al segundo trimestre de 2027, periodo en el cual las reservas del Sistema Interconectado Nacional (SIN) tocarían su punto más crítico al descender hasta un mínimo del 15,7%.
De cumplirse este pronóstico, se trataría del nivel más bajo registrado históricamente en el SIN, superando la marca cercana al 27% reportada durante el fenómeno de El Niño vivido entre 2023 y 2024. Adicionalmente, se prevé que la generación térmica deba mantenerse en sus máximos niveles durante 10 meses consecutivos.
Por qué es importante: A pesar de este exigente horizonte, las previsiones apuntan a que el año cerrará con un promedio cercano al 80% en los embalses, especialmente en aquellos con mayor capacidad de respaldo estratégico ubicados en Antioquia, la región Central y Oriental.
Para blindar el sistema, las operaciones requerirán un esfuerzo extraordinario. Según concluyó Cabrales, «la operación requiere elevar la generación térmica a cerca de 95 GWh/día, un nivel significativamente superior al promedio reciente, a fin de preservar los embalses y mantener la confiabilidad del sistema al inicio del fenómeno de El Niño 2026-2027».
