«Su enfoque es más en disminuir el gasto que en aumentar los impuestos. Están proponiendo un ajuste de cerca de 60 billones de pesos para el presupuesto», explicó el experto sobre Miguel Gómez, próximo ministro de Hacienda.
El hecho: Analista asegura que el principal reto de Miguel Gómez como próximo ministro de Hacienda será convertir las propuestas económicas del nuevo Gobierno en políticas viables.
¿Por qué es importante?: Las decisiones que adopte definirán el rumbo fiscal y económico del país durante el nuevo gobierno.
¿Cuál es el contexto?: El Gobierno electo plantea reducir el gasto público, disminuir la carga tributaria a las empresas y ajustar el presupuesto, en contraste con el enfoque del actual Gobierno.
¿A quiénes afecta y cómo?: A empresas, inversionistas y ciudadanos, ya que las medidas fiscales podrían impactar el empleo, la inversión, el consumo y las finanzas públicas.
El dato que no se puede perder: Según el economista Julián Rosero, el Gobierno propone un ajuste cercano a 60 billones de pesos en el presupuesto, priorizando la reducción del gasto sobre el aumento de impuestos.

El anuncio de Miguel Gómez Martínez como próximo ministro de Hacienda del gobierno de Abelardo de la Espriella sigue generando reacciones entre analistas económicos. Uno de ellos es Julián David Rosero Navarrete, economista de la Universidad de los Andes y magíster en Economía, quien aseguró que el principal desafío del funcionario será convertir en políticas viables las propuestas económicas presentadas durante la campaña presidencial.
En entrevista con 360 Radio, Rosero calificó al ministro designado como una figura de perfil conservador en lo político y liberal en lo económico, al considerar que su estrategia estará enfocada en reducir el tamaño del Estado y priorizar el recorte del gasto público sobre el aumento de impuestos.
«Su enfoque es más en disminuir el gasto que en aumentar los impuestos. Están proponiendo un ajuste de cerca de 60 billones de pesos para el presupuesto», explicó.
El economista señaló que las propuestas económicas del nuevo Gobierno se fundamentan en incentivar la inversión privada mediante una reducción de la carga tributaria para las empresas y una simplificación del sistema fiscal, aunque advirtió que el crecimiento económico proyectado por la administración entrante resulta ambicioso.
«Se lee que es el economista neoliberal noventero. No vamos a ver algo nuevo ni novedoso en su gestión», afirmó.
El reto de convertir las propuestas en realidad
Rosero sostuvo que uno de los mayores desafíos será lograr que las iniciativas económicas superen el trámite legislativo y cuenten con respaldo político suficiente para su implementación.
Según explicó, aunque varias de las propuestas han sido aplicadas en distintos países desde la década de los noventa, el contexto político colombiano obliga a construir consensos en el Congreso y con diferentes sectores sociales.
«Una cosa es la campaña y otra muy distinta es sentarse en el escritorio del Ministerio de Hacienda», señaló.
Dudas sobre un recorte del gasto público
Uno de los puntos que más cuestionó el analista fue la posibilidad de realizar un recorte cercano al 40 % del gasto público, una cifra que fue mencionada durante la campaña presidencial.
A su juicio, una reducción de esa magnitud podría tener efectos negativos sobre el consumo, el empleo y el crecimiento económico, debido a la alta participación del gasto público en la demanda interna.
«Generar un recorte de este nivel produciría una caída brutal en el consumo y desencadenaría efectos contraproducentes para la economía», aseguró.
Rosero agregó que medidas de este tipo podrían generar un ahorro fiscal en el corto plazo, pero también provocar costos económicos y políticos importantes si no se ejecutan de manera gradual.
Reforma tributaria y déficit fiscal
Durante la entrevista también se refirió a la reforma tributaria que prepara el actual Gobierno para enfrentar el déficit fiscal.
El economista explicó que la administración del presidente Gustavo Petro mantiene un enfoque diferente al planteado por el gobierno entrante, al privilegiar el aumento del recaudo antes que una reducción significativa del gasto.
«El enfoque del Gobierno ha sido más keynesiano. Busca que el gasto público y el consumo impulsen la economía, mientras intenta cerrar la brecha fiscal mediante un mayor recaudo», indicó.
Finalmente, Rosero advirtió que, más allá de las diferencias ideológicas, el próximo ministro de Hacienda deberá enfrentar un complejo panorama fiscal y demostrar que las propuestas anunciadas durante la campaña pueden convertirse en políticas públicas sostenibles.
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