El hecho: Función Pública publicó los resultados del Índice de Desempeño Institucional 2025, con el que se identifican las alcaldías municipales con mejor gestión administrativa en Colombia.
¿Por qué es importante? El índice permite conocer cómo están respondiendo las administraciones locales en aspectos como planeación, transparencia, control interno, talento humano y gobierno digital, elementos clave para la gestión pública.
¿Cuál es el contexto? El Índice de Desempeño Institucional es una medición anual elaborada por Función Pública para evaluar el desempeño de las entidades estatales. Sus resultados sirven como referencia para identificar fortalezas y oportunidades de mejora en la administración pública.
¿A quiénes afecta y cómo? Los resultados involucran a las alcaldías municipales y ofrecen una referencia para ciudadanos, organismos de control y entidades nacionales sobre el nivel de desempeño institucional de cada administración.
El dato que no se puede perder: Funza conservó el primer lugar del ranking por segundo año consecutivo, mientras que 21 municipios PDET lograron ubicarse entre los 100 mejores del país.
El Departamento Administrativo de la Función Pública dio a conocer los resultados de la edición 2025 del Índice de Desempeño Institucional (IDI), una medición que evalúa la gestión de las entidades públicas colombianas, incluidas las alcaldías municipales. A partir de estos resultados, el diario La República consolidó el listado de los 100 municipios con mejor desempeño administrativo del país.
El indicador asigna una calificación entre 1 y 100 puntos y analiza aspectos relacionados con la planeación institucional, el manejo del talento humano, la gestión orientada a resultados, el control interno, la transparencia, el gobierno digital y la atención a la ciudadanía.
Los municipios con mejor gestión administrativa en Colombia durante 2025
Por segundo año consecutivo, Funza, en Cundinamarca, ocupó el primer lugar del ranking al alcanzar una calificación de 98,9 sobre 100. El municipio mantuvo el liderazgo gracias a su desempeño en diferentes indicadores de gestión institucional, consolidándose nuevamente como la administración municipal mejor evaluada del país.
El segundo y tercer lugar fueron para dos municipios antioqueños. Sabaneta obtuvo una calificación de 98,7 puntos, mientras que Fredonia alcanzó 98,1, ubicándose entre las administraciones locales con mejores resultados en la medición nacional.
El grupo de los cinco primeros lo completaron Íquira, en Huila, y La Gloria, en Cesar, ambos con un puntaje de 97,9.

Dentro de los diez municipios con mejor desempeño también aparecen Envigado (Antioquia), Villa de San Diego de Ubaté (Cundinamarca), Valparaíso (Caquetá), Cartagena de Indias (Bolívar) y Hobo (Huila), lo que refleja una presencia de territorios de distintas regiones del país entre las administraciones mejor calificadas.
Entre las posiciones 11 y 20 figuran municipios como Cantagallo, Bahía Solano, Pailitas, Algeciras, Mosquera, San Juan del Cesar, Itagüí, La Vega, San Sebastián de Buenavista y El Doncello. Varios de ellos hacen parte de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), creados para impulsar el desarrollo de zonas priorizadas tras la firma del Acuerdo de Paz.
El análisis también muestra que Cundinamarca fue el departamento con mayor representación dentro del listado, al ubicar 19 municipios entre los 100 mejores. Le siguieron Chocó, con 12; Huila y Cauca, con 10 cada uno; y Antioquia y Boyacá, con nueve administraciones municipales.
En total, 21 municipios PDET lograron posicionarse dentro de las 100 alcaldías con mejor desempeño institucional, un resultado que evidencia avances administrativos en territorios históricamente afectados por el conflicto armado y priorizados para recibir inversiones del Estado.
Sobre el alcance de esta medición, Andrés Santamaría, director ejecutivo de Asocapitales, señaló que el Índice de Desempeño Institucional constituye una herramienta para evaluar las capacidades de gestión de las entidades públicas. Sin embargo, precisó que estos resultados no deben interpretarse como un reflejo directo del bienestar de la población, ya que variables como la seguridad, la movilidad, la salud o la calidad de los servicios públicos responden a factores adicionales que no hacen parte de esta evaluación.
