La seguridad energética de Colombia entra en una fase de monitoreo estricto. XM, la entidad encargada de coordinar la operación del Sistema Interconectado Nacional (SIN), ha emitido un fuerte llamado de atención a las autoridades y gremios del sector: el país se aproxima a la siguiente temporada seca con herramientas regulatorias y de infraestructura considerablemente más frágiles que las registradas en periodos anteriores de crisis climática.
De acuerdo con el último boletín energético de la compañía, las condiciones operativas actuales han deteriorado los márgenes de confiabilidad del sistema. Esto significa que, ante la llegada inminente de un fenómeno de El Niño fuerte, la capacidad del parque de generación para reaccionar ante la escasez de agua será significativamente más limitada, elevando los riesgos de un déficit de potencia durante las horas de mayor consumo.
Alerta máxima: XM prevé que El Niño 2026 pondrá al límite a las termoeléctricas del país
El diagnóstico de la filial de ISA se sostiene sobre dos variables críticas que avanzan de forma contrapuesta: un consumo de energía que no para de romper marcas históricas y una infraestructura de expansión que se encuentra prácticamente paralizada.
Por un lado, la demanda de electricidad en Colombia alcanzó un promedio diario de 261,86 GWh en el último mes, un incremento superior al 5.7% frente al mismo periodo del año anterior. Esta cifra representa el nivel de consumo más alto registrado en la historia reciente de la nación, presionando a las redes de distribución incluso antes de que comiencen a disminuir las lluvias.

Por el otro, los proyectos diseñados para respaldar este crecimiento registran preocupantes niveles de retraso:
Generación de energía: Para el año en curso se proyectaba la incorporación de 4.475 megavatios (MW) adicionales al sistema. No obstante, las auditorías revelan que solo ha entrado en operación comercial el 7,4% de esa meta (apenas 331 MW).
Transmisión eléctrica: De 42 proyectos estratégicos del Sistema de Transmisión Nacional bajo análisis, cerca del 60% presenta demoras en su cronograma de ejecución, restando flexibilidad operativa para mover energía hacia las regiones con mayores problemas de suministro.
«Esta coyuntura restringe de forma severa la capacidad de respuesta de la red y nos obliga a depender de un parque termoeléctrico al límite, en un escenario donde los embalses podrían tocar mínimos históricos entre finales de este año e inicios del próximo», detalla el informe.
Los modelos climáticos internacionales citados por XM proyectan una probabilidad del 63% de que las anomalías del Pacífico desemboquen en un episodio de El Niño de gran intensidad entre noviembre de este año y enero del próximo ciclo. Si esta previsión se consolida, el SIN se vería obligado a exigir una generación térmica sostenida por encima de los 90 GWh diarios durante cuatro meses consecutivos, un hito operativo sin precedentes históricos.
El operador también mapeó los puntos críticos donde podrían presentarse fallas tempranas en la prestación del servicio. En la región Caribe preocupa la alta vulnerabilidad frente al agotamiento de la red de transmisión y la disponibilidad de combustibles líquidos para las plantas locales. Asimismo, en el área Oriental del país, la ejecución simultánea de mantenimientos técnicos programados en activos de gran envergadura (como las centrales de Guavio y Chivor) disminuirá los márgenes de seguridad en el momento de mayor sequía.
Ante este complejo escenario, XM recomendó de manera urgente acelerar los esquemas de gestión y reducción de la demanda a través de incentivos de ahorro para los usuarios, priorizar la logística de combustibles destinados a las plantas térmicas y urgir a las comisiones reguladoras la adopción de medidas excepcionales antes del inicio oficial de la temporada de verano.
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