El impacto económico del terremoto del pasado 10 de agosto continúa reflejándose en el sector asegurador, que ya calcula en $5,7 billones el valor de las reclamaciones reportadas y contempla un escenario en el que la cifra podría llegar a los $7 billones. Gustavo Morales, presidente de Fasecolda, explicó en Mañanas Blu que el cálculo todavía puede aumentar debido a que continúa abierto el periodo para que los afectados presenten sus solicitudes.
Hasta el momento se han reportado poco más de 90.000 siniestros ante las compañías, aunque esta cifra incluye diferentes tipos de pólizas, entre ellas las relacionadas con vehículos y seguros de vida. Sin embargo, Morales señaló que entre el 85% y el 90% de los pagos realizados están asociados con daños en inmuebles y otros bienes físicos afectados por el movimiento telúrico.
La magnitud de las reclamaciones ya llevó al sector a superar prácticamente la estimación inicial, elaborada durante los primeros días después de la emergencia, cuando la información disponible todavía era limitada. En ese momento, Fasecolda y el Gobierno calculaban que los siniestros podrían ubicarse entre $4 y $6 billones.
Aseguradoras aceleran los pagos mientras aumentan las reclamaciones tras terremoto
El comportamiento de las solicitudes modificó progresivamente esas proyecciones, que pasaron de un cálculo inicial cercano a $500.000 millones a estimaciones de $1, $3, $5 y $6 billones, hasta llegar al escenario actual. Morales considera que superar los $6 billones es prácticamente previsible y que una cifra cercana a $7 billones resulta ahora más probable, aunque insistió en que todavía no es posible establecer un monto definitivo.
El valor desembolsado por las aseguradoras también viene creciendo, aunque todavía se encuentra por debajo del total reclamado. Fasecolda reporta pagos superiores a $400.000 millones, un monto que representa un aumento del 46% frente al corte estadístico de la semana anterior.
La velocidad de los desembolsos podría incrementarse durante las próximas semanas, debido a que las compañías tienen un plazo de un mes para efectuar el pago una vez la reclamación ha sido formalizada, de acuerdo con las reglas señaladas por el gremio.

A este proceso se suma el plazo que tienen los asegurados para presentar sus solicitudes, que puede extenderse hasta dos años. No obstante, Morales considera que el ritmo de nuevas reclamaciones tenderá a disminuir, debido a que una parte importante de los afectados ya habría iniciado el trámite ante sus aseguradoras.
Uno de los principales desafíos está en la evaluación de los daños, especialmente por la cantidad de inmuebles que requieren una inspección. El proceso está en manos de los ajustadores, profesionales encargados de determinar las pérdidas y establecer los valores correspondientes para cada reclamación.
La magnitud de la emergencia generó un cuello de botella en esta etapa, con unas 12.000 reclamaciones pendientes de evaluación reportadas en una de las compañías mencionadas durante la entrevista. Para ampliar la capacidad de respuesta, algunas aseguradoras recurrieron a ajustadores provenientes del exterior, con el respaldo de firmas multinacionales especializadas.
El sector también ha buscado mecanismos para agilizar las inspecciones, especialmente en conjuntos residenciales donde diferentes apartamentos cuentan con pólizas de distintas compañías. En estos casos se ha planteado que un mismo ajustador pueda revisar varias unidades, reduciendo la duplicidad de visitas y haciendo más eficiente el proceso.
El siguiente dato que espera conocer el sector estará relacionado con la contratación de seguros contra terremoto. Fasecolda anunció que próximamente divulgará información sobre la compra de estas pólizas, con el propósito de establecer si el interés que despertó la emergencia se tradujo en un aumento efectivo de la población asegurada.
La cifra será relevante para medir cómo cambió el comportamiento de los colombianos frente a la protección financiera ante eventos naturales, mientras las aseguradoras continúan atendiendo una ola de reclamaciones que ya supera las previsiones iniciales y que todavía podría aumentar en los próximos meses.