El colapso vial de la Feria Aeronáutica F-AIR

feria aeronáutica

En las dos últimas versiones de esta feria, en el 2015 y 2017, se ha presentado los mismos problemas con el tráfico vehicular, no solamente a las horas de acceso o inicio de los principales shows, sino y peor aún, a la hora de la clausura del evento.


Por: Redacción 360 Radio.

La Feria Aeronáutica que se celebra cada dos años en el aeropuerto José María Córdova de Rionegro, es un evento que sigue atrayendo a miles de personas, no solamente de Antioquia u otras ciudades del país, sino también visitantes internacionales.

Las autoridades, aunque para esta versión tenían unos planes de contingencia preparados, a diferencia de años anteriores donde fueron completamente improvisados, tampoco fueron capaces de sostener toda la capacidad de vehículos que estaban abandonando las inmediaciones del aeropuerto, donde habían carros varados, otros mal estacionados y diferentes hechos que perjudicaron de manera sustancial la movilización.

Volver a doble calzada la variante Palmas – Rionegro, sin lugar a duda, alivia en un 30% la movilización de todo el sector de esta zona para el descenso, pero desde luego, perjudica el ascenso y el ingreso operacional a la terminal aérea.

Colapso vial, Feria Aeronáutica, Antioquia, 2019

Los vehículos que salían del aeropuerto internacional José María Córdova, que estaban en el parqueadero de la misma terminal, tardaron entre 75 y 100 minutos en salir y llegar a la primera glorieta, la principal donde está la vía de acceso a la autopista Medellín – Bogotá y a la vía las Palmas, como también a la vía de Llano Grande.

Esta glorieta fue cerrada, estuvo colapsada junto a la glorieta más minúscula, saliendo del aeropuerto, donde están los parqueaderos, el hangar y aeropark. Este último, fue uno de los establecimientos que más se vio afectado con las filas  de la feria, pues se prohibió completamente el ingreso y salida de los vehículos que allí estacionaban.

El Hotel Las Lomas también tuvo grandes perjuicios por esta desorganización, y ni hablar de las personas que tenían vuelo entre las 4 de la tarde y 9 de la noche. Se podían observar con sus maletas – incluso desde las zonas de desembocadura y acceso del túnel de oriente – caminando, otros corriendo, para llegar a tiempo al aeropuerto.

Los esfuerzos, insistimos, fueron insuficientes, la desorganización por tercera vez es máxima, las autoridades de tránsito fueron ínfimas ante los retos; los pocos que estaban trabajando no tenían mayor conocimiento de cómo evacuar dicha situación.

El colapso vehicular lo que demuestra, es que el aeropuerto y en general, la zona de oriente, sigue siendo muy provincial para este tipo de eventos, se le da más argumentos a quienes han querido quitar esta feria aeronáutica al Departamento de Antioquia.

Es una lástima que este tipo de cosas sucedan. Por lo menos, si la feria continúa en Medellín, si hay innovación y la gente sigue asistiendo, tendrán al parecer, un buen tiempo para planear mejor la zona de acceso y salida al aeropuerto, y no seguir generando este caos vehicular que ha perjudicado en gran magnitud a propios y extraños de la Feria Aeronáutica.