El Gobierno Nacional anunció la destinación de $1,5 billones durante lo que resta de 2026 para fortalecer el sistema eléctrico y evitar afectaciones en la prestación del servicio de energía en Colombia. La medida busca atender las dificultades de liquidez que actualmente atraviesa la cadena energética, en un escenario marcado además por la llegada del fenómeno de El Niño 2026-2027.
Los recursos serán gestionados por los ministerios de Hacienda y Crédito Público y de Minas y Energía, dentro de una estrategia que pretende garantizar el funcionamiento de la cadena de pagos entre generadores, transmisores, distribuidores y comercializadores.
La situación financiera del sector se ha convertido en uno de los principales focos de atención debido a las obligaciones pendientes entre los diferentes actores del mercado. A esto se suma un escenario climático que puede elevar los costos de generación durante los próximos meses.
Energía en Colombia: Gobierno prepara recursos ante los efectos de El Niño
De acuerdo con XM, los aportes hídricos registrados durante mayo y junio estuvieron alrededor del 76 % de la media histórica, mientras que en julio alcanzaron cerca del 80 %. La menor disponibilidad de agua reduce el margen para la generación hidroeléctrica y obliga a incrementar la participación de las plantas térmicas.
Esta situación tiene un impacto directo sobre los costos, debido a que la generación térmica depende de combustibles como gas, carbón y líquidos, cuyo funcionamiento implica mayores gastos operativos frente a la generación hidráulica.
Como parte del denominado Plan Energía YA, el Gobierno estructuró una estrategia basada en tres líneas principales. La primera contempla atender las necesidades de liquidez en el corto plazo. Para ello, se comprometieron los $1,5 billones destinados al pago de deuda corriente con los generadores térmicos a partir de septiembre.

El primer desembolso será de $300.000 millones, que se girarán próximamente como parte de este proceso. Estos recursos son adicionales a las partidas destinadas durante 2026 para cubrir los subsidios de energía y gas correspondientes a los estratos 1, 2 y 3.
La segunda línea busca generar condiciones de mayor sostenibilidad para el mercado eléctrico. Entre las medidas planteadas está el fortalecimiento de los contratos de largo plazo, con el propósito de reducir la exposición a las variaciones de precios en bolsa, especialmente durante periodos de estrés climático.
También se contempla revisar la estructura tarifaria y diseñar alternativas que permitan garantizar la prestación del servicio en las diferentes regiones. En el caso del Caribe, el Gobierno anunció que durante los próximos meses trabajará en un plan integral para mejorar la gestión, el desempeño y la gobernanza de las empresas prestadoras.
Finalmente, el Ejecutivo plantea una coordinación más estrecha con gobernaciones y alcaldías. Dentro de esta estrategia se incluye el llamado a las entidades públicas para que cumplan oportunamente con el pago de sus servicios de energía y gas.
La implementación de las medidas requerirá además la participación de entidades como la CREG, la UPME y la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, que deberán avanzar en los ajustes regulatorios necesarios para enfrentar los desafíos del sistema.
El hecho: Destinó $1,5 billones para fortalecer la liquidez del sector eléctrico y contribuir a garantizar la continuidad del servicio durante 2026.
¿Por qué es importante? El sistema enfrenta dificultades financieras y mayores presiones de generación asociadas al fenómeno de El Niño.
¿Cuál es el contexto? Los menores aportes hídricos pueden reducir la generación hidroeléctrica y aumentar el uso de plantas térmicas.
¿A quiénes afecta y cómo? A empresas y usuarios del sistema eléctrico, debido a las presiones financieras y a los posibles aumentos en los costos de generación.
¿Qué intereses hay en juego? La continuidad del servicio, la estabilidad financiera del sector y la sostenibilidad de las tarifas.
Dato clave: El primer giro anunciado será de $300.000 millones para atender parte de la deuda corriente con los generadores térmicos.
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