Durante su intervención en la vigésima octava edición del Congreso de Andesco, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, presentó un balance crítico sobre el panorama de generación eléctrica en el país. Ante los riesgos asociados al próximo ciclo del Fenómeno de El Niño, la jefe de cartera advirtió sobre la vulnerabilidad del sistema y reveló que el Gobierno ha identificado un rezago significativo en la infraestructura de energía proyectada.
Panorama general: Uno de los datos más llamativos entregados por la ministra apunta a los retrasos acumulados en la ejecución de nuevas iniciativas de generación. De acuerdo con el diagnóstico del ministerio, existen 275 proyectos que suman demoras superiores a un año, una cifra que pone presión sobre la suficiencia energética a mediano plazo. De este grupo, 33 iniciativas superan los cuatro años de atraso.
Para mitigar este escollo normativo y operativo, Arboleda fue enfática al señalar que los trámites de licenciamiento ambiental dejarán de ser un obstáculo para la entrada de nueva capacidad. Asimismo, subrayó que obras de infraestructura estratégica como el proyecto Colectora y las plantas de regasificación jugarán un rol definitivo en la ampliación y diversificación de la oferta energética nacional.
MinMinas advierte vulnerabilidad en la energía ante retrasos y el Fenómeno de El Niño

Frente a las proyecciones climáticas que anticipan menores precipitaciones durante el verano asociado a El Niño, previsto entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, la ministra insistió en que la corresponsabilidad ciudadana e institucional será indispensable. El plan de acción del ministerio prioriza la cultura del ahorro, la agilidad en la entrada de energía de respaldo tanto térmica como hidroeléctrica, y el destrabe operativo de las iniciativas estancadas.
«Todos los actores del sistema eléctrico están haciendo lo posible por evitar un apagón, pero debo decir que somos vulnerables. Vulnerables a cualquier falla de infraestructura o a mantenimientos; Spec y las térmicas ya lo anticiparon», advirtió Arboleda ante los asistentes al congreso.
Como parte de las medidas estructurales para blindar el abastecimiento, el Gobierno nacional ha impulsado el plan Energía Ya, el cual cuenta con un presupuesto global de $1,9 billones.
Los recursos se han distribuido de la siguiente manera:
$1,5 billones destinados al saneamiento de las deudas financieras que arrastran los distintos actores del sector eléctrico.
$0,36 billones enfocados en la cobertura de subsidios para energía y gas.
$0,02 billones orientados a la capitalización de la Empresa de Energía del Pacífico (Dispac).
Por qué es importante: De cara al horizonte temporal que enfrentará el país en los próximos meses, la jefe de la cartera energética delineó una cronología crítica para la toma de decisiones:
Septiembre: El embalse agregado del Sistema Interconectado Nacional (SIN) alcanzará su punto de quiebre.
Entre octubre y diciembre: Deberá quedar en firme la implementación de todas las medidas regulatorias, incentivos para nuevos proyectos y las campañas masivas de ahorro.
Entre enero y marzo de 2027: Se registrará el pico de mayor riesgo para el abastecimiento nacional.
«Lo que decidamos ahora tendrá repercusiones en el primer trimestre de 2027», concluyó la ministra, haciendo un llamado a la acción coordinada de toda la cadena energética para sortear con éxito el reto climático.
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