El superintendente de salud también fue enfático al declarar cómo se ha reorganizado la superintendencia que dirige, no solo en este año de pandemia, sino desde que tomó la batuta en el año 2018.
360 Revista:
Este año ha sido difícil para todos, la pandemia del covid-19 ha golpeado no solo al país sino al mundo. ¿Cuál es el balance que puede hacer de este 2020 en el marco de la superintendencia que usted dirige y claramente en cuanto a la salud en el país?
Fabio Aristizábal (F.A.):
Hemos hecho una gestión que ha sido maratónica, llevamos un poco más de dos años con un compromiso enorme siguiendo las instrucciones del presidente Iván Duque. La estrategia de fortalecimiento de la Supersalud ha sido ardua para fortalecer las herramientas de inspección, vigilancia, control y todos los mecanismos de participación ciudadana más los canales de atención a los usuarios.
Encontramos una superintendencia subdimensionada, con un perfil inadecuado para vigilar más de 58.000 vigilados, y para cumplirle al país en términos de accesibilidad a la superintendencia, que en mi concepto no estaba ranqueada. Nos dimos a la tarea de expedir la Ley 1949, la cual nos dio facultades y nos amplió el portafolio para tener sanciones más drásticas y para hacer mejor nuestra vigilancia. Implementamos modelos innovadores para que pudiéramos hacer inspección, vigilancia y control bajo una modalidad basada en riesgos.
Mejoramos muchísimo nuestra presencia institucional, fortalecimos el equipo de call center, pasando de 63 agentes en el año 2018 a más de 300 en este 2020. Eso nos garantiza un cubrimiento 24 horas al día, siete días a la semana, estamos presentes en casi 27 casas del consumidor a nivel nacional, en 26 unidades de atención de víctimas, en seis alcaldías, en 25 gobernaciones y hemos desarrollado en todos los departamentos del país lo que llamamos diálogo con la superintendencia.
Esto es muy importante porque es la capacidad que hemos tenido de hacer presencia en las regiones. Tenemos ocho regionales: la del norte, la del sur, la andina, la de Chocó, la occidental, la oriental y dos nuevas que son la de la Orinoquía, para cubrir esa parte del sur de Colombia, y la regional centro, la que atiende a Leticia y a San Andrés. Próximamente tendremos una nueva regional para separar un poco la regional Caribe que tenemos para que nos permita atender de una mejor manera Bolívar, Sucre, Córdoba, César y La Guajira.
360 Revista:
Usted señaló comenzando su gestión que la Supersalud iba a entrar en un proceso de reorganización, ¿en qué va ese proceso?
F.A.:
Les podemos decir a los colombianos que ya está aprobado el rediseño institucional, el cual va a mejorar mucho los procesos al interior de la organización. Haremos procesos por vigilado, es decir, tendremos una delegada exclusiva para las IPS o prestadoras de salud, tendremos una delegada que va a hacer la vigilancia y control exclusivo de los aseguradores y prestadores, tendremos otra delegada para cuidar las entidades territoriales y otra para las entidades del orden nacional.
Eso nos da una visión holística del sistema, pero obliga a que cada delegada haga toda la trazabilidad del proceso no como nos ocurría antes que un vigilado pasaba por tres o cuatro delegadas, lo cual nos hacía más engorroso el proceso. Eso nos va a permitir tener una actuación más oportuna y fuerte con toda la trazabilidad de nuestros vigilados.
De otro lado, el mejoramiento de procesos en tecnología va a ser enorme, vamos a tener un sistema interoperable. Estamos trabajando de la mano del Ministerio TIC para tener un sistema robusto que nos permita que todos los actores del sistema puedan acceder para verificar cualquier dato. Esa es una de las dificultades históricas que ha tenido el país.
360:
Desde que usted es superintendente ha tenido una línea de acción muy clara relacionada con el problema que hay en los hospitales, por la mala administración. ¿Cómo trata usted de frenar esas malas administraciones en los hospitales del país?
F.A.:
Hemos sido muy claros. Hemos intervenido varios hospitales, pero las intervenciones son para salvarlos. Desde que llegué, por instrucciones del presidente Iván Duque, tenía tareas muy claras: oxigenar el sistema, ayudarle al país a recuperar los recursos y mejorar el flujo de estos, especialmente para que les llegue la plata a los trabajadores y proveedores, por eso empezamos una tarea maratónica.
360:
Desde su dirección, ¿cómo seguir aportando para la construcción del país teniendo como objetivo el año 2021, sabiendo que estamos en una pandemia?
F.A.:
Pensé que la frase del siglo XXI iba a ser sobre la ética y la moral, pero así no es. La frase de este siglo es sobre la bondad. Necesitamos que cada uno de los actores haga lo que le corresponde. Hay muchas quejas sobre el sistema, sobre el modelo, pero Colombia no tiene un problema ni con el sistema ni con el modelo, el país tiene un problema de actores que no están en la legalidad, que impiden que esos parámetros del presidente de la República de legalidad y equidad ocurran. Colombia tiene que corregir las malas prácticas, hemos identificado más de 70 modalidades de malas prácticas que son de todos los actores.
¿Qué hacemos para contribuir a la construcción del país? Que cada actor cumpla con su rol, que el usuario que no necesita un medicamento no lo reclame, el usuario que crea necesitar 100 pañales diarios ponga la tutela y el juez se la da, eso no contribuye a mejorar el sistema. Esos hospitales que los toman para hacer política, que los desangran no están en ninguna parte en nuestro sistema de salud. Si el comportamiento de todos los actores es el ideal, tendríamos un sistema de los más importantes del mundo.
