Hidroituango da un paso decisivo: EPM ya puede aumentar el nivel del embalse

EPM busca aumentar la capacidad del embalse de Hidroituango antes del fenómeno de El Niño y reducir el riesgo de un apagón en Colombia.

Foto: EPM

El hecho: La Anla autorizó a EPM aumentar el nivel máximo del embalse de Hidroituango hasta la cota 420.

¿Por qué es importante? La medida permitirá fortalecer la generación de energía y reducir riesgos de desabastecimiento durante el fenómeno de El Niño.

¿Cuál es el contexto? Desde la emergencia de 2018, Hidroituango operaba con restricciones que impedían aprovechar toda la capacidad diseñada para el embalse.

¿A quiénes afecta y cómo? La decisión impacta al sistema energético nacional, a millones de usuarios de energía y a las comunidades cercanas al proyecto hidroeléctrico.

¿Qué intereses hay en juego? Están en juego la estabilidad del sistema eléctrico colombiano, la capacidad de generación energética y la prevención de posibles racionamientos durante la sequía.

EPM confirmó este martes que recibió autorización de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) para elevar el nivel máximo del embalse de Hidroituango desde los actuales 408 metros sobre el nivel del mar hasta la cota 420, una decisión considerada clave para fortalecer el sistema energético colombiano antes de la llegada del fenómeno de El Niño.

El anuncio fue hecho por el gerente de EPM, John Maya Salazar, quien explicó que la aprobación permitirá avanzar en el llenado gradual del embalse y aumentar la capacidad de almacenamiento de agua de la hidroeléctrica más importante del país.

La Anla autorizó a EPM elevar el embalse de Hidroituango hasta la cota 420 para fortalecer la generación de energía

“Nos llegó una comunicación de la Anla en la cual nos autoriza para poder subir el embalse a la cota 420”, señaló el directivo.

Aunque la licencia ambiental original ya contemplaba ese nivel máximo de operación, la emergencia registrada en Hidroituango en 2018 obligó a suspender varias actividades relacionadas con el aprovechamiento forestal en las laderas del embalse, requisito indispensable antes de inundar nuevas áreas.

Reservas hídricas del país alcanzaron 64,03 % al cierre de abril
Foto: EPM

Ahora, tras varios meses de trámites y conversaciones con la autoridad ambiental, EPM logró el aval necesario para retomar esas intervenciones y avanzar hacia la máxima capacidad técnica del proyecto.

La decisión tiene un trasfondo estratégico para el país. Hidroituango aporta cerca del 17% de la energía que consume Colombia y es considerada una pieza fundamental para enfrentar posibles escenarios de sequía extrema asociados al fenómeno de El Niño.

Con el embalse en un nivel más alto, la central podrá almacenar mayores volúmenes de agua y garantizar la presión hidráulica necesaria para mantener operando sus ocho turbinas incluso durante periodos críticos de baja afluencia del río Cauca.

Hasta ahora, el embalse solo podía llenarse hasta los 408 metros, lo que mantenía su volumen útil cercano al 53% de la capacidad diseñada para la obra.

Para aprovechar los 12 metros adicionales autorizados por la Anla, EPM deberá intervenir las laderas que quedarían cubiertas por el agua. La empresa necesita retirar la vegetación y el material orgánico antes del llenado para evitar procesos de descomposición dentro del embalse que puedan afectar la calidad del agua y el funcionamiento ambiental del sistema.

Según había explicado semanas atrás Alberto Mejía Reyes, gerente de Generación de Energía de EPM, la empresa ya cuenta con los terrenos necesarios para intervenir cerca de 68 hectáreas y estaba únicamente a la espera del visto bueno ambiental para iniciar los trabajos.

El llenado del embalse no será inmediato. Debido a las dimensiones de Hidroituango, que cubre unas 3.800 hectáreas, el proceso se realizará de manera lenta y controlada para proteger la fauna y minimizar impactos ambientales en la zona.

Con las condiciones actuales del río Cauca, EPM calcula que el nivel del agua podría aumentar cerca de 35 centímetros diarios, lo que significa que alcanzar la cota 420 tomaría aproximadamente un mes.

La empresa espera completar ese proceso hacia octubre, periodo en el que históricamente el río registra mayores caudales.

La urgencia de esta medida está directamente relacionada con las proyecciones climáticas para los próximos meses. El Ideam advirtió recientemente que las anomalías térmicas detectadas en el océano Pacífico confirman el desarrollo de un fenómeno de El Niño de intensidad moderada a extrema, escenario que podría afectar seriamente la generación hidroeléctrica del país.

Según explicó Alberto Mejía Reyes, elevar el nivel del embalse permitirá aumentar la presión del agua sobre las turbinas y, con ello, generar incluso más megavatios en momentos de alta demanda energética.

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