¡La ley TIC es un beneficio para todo el país!

Fotografía: Blog de Lenovo.

EDITORIAL

Este martes en la noche la plenaria del Senado dio luz verde a la ley TIC. Ahora pasará a la Cámara de Representantes, en donde de ser aprobada, será puesta a consideración en el despacho del presidente de la República para su sanción.


Uno de los proyectos más importantes que necesitaba sacar a adelante el Gobierno de Iván Duque, no solo para dar visos de sobrevivencia y demostrar que no está “muerto”, que es como lo quieren pintar, sino probar que no está sometido ante el Congreso de la República, era lograr la aprobación de la modernización del sector TIC.

La ministra Silvia Constaín, que ha sido una de las mejores calificadas en cada una de las evaluaciones que se le han hecho a este Gobierno, ha tenido que torear toda serie de imprevistos, de dificultades, presiones e incluso, extorsiones disfrazadas de debates.

Uno de los principales puntos es maximizar el uso del espectro radioeléctrico hasta por 20 años, el cual actualmente está en 10. Inicialmente se planteó que fuera por 30 años, pero los congresistas, algunos ignorantes en la materia, presionaron y tocó ceder para bajar a 10 años, un punto intermedio que realmente no alienta la inversión, pero genera una mínima seguridad jurídica.

Lo cierto es que sobre la ley TIC se dijeron verdades a medias, mentiras, calumnias, entre otros argumentos que no tenían fundamento, enrarecieron el ambiente y no permitieron que el año pasado se votara, todo porque querían medirle el aceite al Gobierno y perjudicar de manera sustancial el curso de este proyecto.

Quizás, algunos de los aspectos más polémicos se centraban en los niveles de concesiones que se entregarían, el uso del espectro, los plazos de estos, pero ocurría algo importante en esto y es que se criticaba sin conocer el contexto histórico y global.

¿Por qué? Porque la inversión en las telecomunicaciones a nivel mundial demanda demasiado dinero, millones de dólares y las empresas no están dispuestos a invertir dicha cantidad si no tienen lugar a recuperarlo o si no existe una estabilidad jurídica, por lo cual se convierte en un “toma y dame” sin ningún resultado y sin ningún beneficio para los ciudadanos, generando solo más retrasos.

Son inumerables los beneficios que traería La ley TIC, entre ellos el poder conectar a 20 millones de hogares para por fin poder cerrar la brecha digital que el país tiene, que apropósito es muy alta pese a los altos esfuerzos que hizo el anterior Gobierno.

Además, incentivará la inversión privada en Colombia, lo que significaría poder llevar las tecnologías de la información y las comunicaciones a las zonas rurales de más escasos recursos, lo cual es una necesidad para lograr justicia social y para poder ponernos en sintonía con el mundo globalizado.

De aprobarse la totalidad de este proyecto, la recomendación que hace la OCDE de crear un regulador convergente independiente sería una realidad. Asimismo, se eliminaría una Agencia Nacional de Televisión que ha sido altamente politizada y que claramente no ha tenido los mejores resultados.

La ley TIC no pretende promover la censura, como se pretendió hablar; no pretende darle un uso excesivo y de gabelas a los operadores de telecomunicaciones.

Tampoco pone en riesgo los recursos de la televisión pública, todo lo contrario, lo único que se busca hacer con este proyecto es que salga a flote una ley para que estemos a la vanguardia del mundo, en la misma onda de lo que los países civilizados están haciendo.

Se espera que la Cámara de Representantes apruebe esta ley, que su debate sea serio y objetivo, pero sobre todo, que los representantes que discutirán sobre este proyecto acepten que el futuro llegó y que no tengan miedo de apoyar este proyecto.

Y los que no son conscientes y no conocen a fondo las temáticas de las TICs que se proponen, pero son de los que prefieren guardar silencio o atravesarse como una vaca muerta en el camino, tengan presente que están condenando al país a un fracaso y una obstrucción tecnológica.