La posibilidad de contar con agua potable y saneamiento busca llegar a hogares de Medellín que todavía no tienen conexión a las redes. La Administración Distrital y EPM desarrollan Unidos por el Agua, una estrategia que permite ampliar la cobertura en sectores donde existe viabilidad para prestar estos servicios.
Una de sus líneas es Habilitación Vivienda, diseñada para atender calles, callejones y pequeños sectores donde las redes aún no están disponibles. La intervención contempla llevar las tuberías por las vías y conectar las viviendas, con soluciones ajustadas a las condiciones de cada territorio.
Acueducto y alcantarillado en Medellín: así pueden financiar la conexión
El mecanismo busca que el costo inicial no sea una barrera para las familias. Antes de comenzar, los hogares reciben información sobre el valor de las conexiones, las alternativas de financiación y el monto de las cuotas.
Desde septiembre de 2026, la acometida de acueducto tiene un valor de $1.776.902, mientras que la de alcantarillado cuesta $1.524.129. Cada servicio se financia por separado y los plazos disponibles son de 36, 84 o hasta 120 meses, según el valor de cada vivienda.
En el caso del acueducto, el pago puede distribuirse hasta durante 10 años mediante la factura de EPM. El precio de la conexión no cambia según la distancia entre la vivienda y la red principal.
La acometida de acueducto contempla la caja del medidor, la llave de paso y la tubería. El medidor se cobra de acuerdo con las disposiciones del Decreto de Precios y su valor podría ubicarse entre $250.000 y $350.000. Para alcantarillado se incluyen la caja de inspección, la tubería y los accesorios.
Cuando varias viviendas comparten una acometida, el costo puede distribuirse entre los hogares involucrados, reduciendo la carga individual.
¿Dónde se adelantan las intervenciones?
Habilitación Vivienda tiene proyectos en Blanquizal, Nuevos Conquistadores parte alta y Antonio Nariño, en la comuna 13-San Javier; Barrios Unidos, La Salle y La Isla, en la comuna 3-Manrique; Villa Sallent, en la comuna 6-Doce de Octubre, y Loma Hermosa, en San Cristóbal.
Según el Distrito, 1.100 hogares ya han accedido a los beneficios de esta línea. Para desarrollar cada proyecto, las autoridades identifican las necesidades de las comunidades y revisan aspectos técnicos, jurídicos y operativos antes de definir si es posible prestar formalmente los servicios.
Después de esa evaluación se diseñan las obras y se acompaña a las familias. La ejecución puede tardar entre seis y ocho meses.
La estrategia también incorpora a las juntas de acción comunal mediante contratación social, un modelo que permite vincular mano de obra de los barrios y entregar los excedentes contractuales a estas organizaciones.
Para las familias beneficiadas, el cambio representa más que una conexión. También significa contar con agua de mejor calidad y condiciones de saneamiento. Duber Orley Restrepo, habitante de uno de los sectores intervenidos, destacó que la instalación de los medidores permitió mejorar el acceso al servicio y la calidad del agua que recibe su comunidad.
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