El Grupo EPM activó acciones preventivas para enfrentar los posibles efectos del fenómeno de El Niño en Colombia y garantizar el suministro de energía en medio de un escenario de menor disponibilidad hídrica.
¿Por qué es importante que Grupo EPM se aliste para el fenómeno de El Niño?
La alerta cobra relevancia porque el sistema energético colombiano depende en gran medida de las hidroeléctricas. Actualmente, cerca del 70 % de la energía del país se produce a partir de fuentes hídricas, por lo que una reducción prolongada de lluvias podría afectar la capacidad de generación.
Ante este panorama, EPM aseguró que viene realizando un seguimiento permanente al comportamiento de los embalses y a los caudales que abastecen sus centrales para anticiparse a posibles riesgos de desabastecimiento o racionamiento.
La compañía también hizo un llamado a los ciudadanos para promover el uso responsable de la energía y contribuir a la conservación de las reservas hídricas del país.
¿Cuál es el contexto?
En los últimos meses, el país ha registrado un aumento en el consumo de energía dentro del Sistema Interconectado Nacional (SIN), situación que, según EPM, ha generado una diferencia importante entre la energía firme disponible y la demanda real del sistema.
Al mismo tiempo, los aportes de agua a los embalses han disminuido. De acuerdo con cifras entregadas por la empresa, durante mayo de 2026 los caudales de los afluentes que abastecen los embalses del Grupo EPM se ubicaron en apenas el 53,9 % del promedio histórico.
Pese a ese panorama, los niveles actuales de almacenamiento continúan siendo superiores al promedio nacional. Mientras los embalses energéticos del país registran un nivel agregado del 64,8 %, los embalses del Grupo EPM alcanzan el 82,6 %, según el reporte con corte al 19 de mayo de 2026.

La empresa explicó que busca mantener esos niveles por encima del 80 %, siguiendo las metas establecidas por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), especialmente entre julio y noviembre, meses considerados críticos frente a un eventual fenómeno climático.
Otro de los puntos que sigue pendiente es el aumento del nivel operativo del embalse de Hidroituango. Actualmente, el agua puede subir hasta los 409 metros sobre el nivel del mar, aunque el diseño original permite llegar a 420 metros.
Sin embargo, ese rango adicional aún no puede utilizarse debido a trámites ambientales que continúan en evaluación ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).
¿A quiénes afecta y cómo?
La situación impacta directamente a millones de usuarios del servicio de energía en Colombia, especialmente si las condiciones climáticas llegan a intensificarse durante los próximos meses.
Un descenso sostenido en los niveles de agua podría obligar a reducir la generación hidráulica y aumentar la dependencia de plantas térmicas, que suelen tener mayores costos operativos.
También afecta al sector productivo y a las actividades económicas que dependen de un suministro estable de energía para mantener su funcionamiento.
Por eso, EPM insistió en que las acciones preventivas no dependen únicamente de las empresas generadoras, sino también del comportamiento de los ciudadanos mediante hábitos de ahorro energético.
Entre las recomendaciones entregadas están desconectar aparatos que no se estén utilizando, aprovechar la luz natural, usar bombillos de bajo consumo y evitar abrir constantemente la nevera.
¿Qué intereses hay en juego? o El dato que no se puede perder?
Uno de los datos más relevantes es que los 11 metros adicionales que aún no pueden utilizarse en el embalse de Hidroituango equivaldrían a la energía producida por una planta térmica de 130 megavatios o al consumo total de una ciudad como Medellín durante 15 días.
Además, el bajo nivel de caudales registrado este mes encendió las alertas sobre la necesidad de preservar las reservas hídricas antes de que un eventual fenómeno de El Niño impacte con mayor fuerza al sistema energético colombiano.
También puede leer: Promigas reportó ingresos por $1,72 billones en el primer trimestre de 2026
