El Ministerio de Hacienda despejó las dudas económicas de la temporada legislativa al radicar este jueves ante el Congreso el proyecto reformulado del Presupuesto General de la Nación (PGN), fijado en unos robustos $634,9 billones. La cifra representa un incremento drástico de $58 billones en comparación con el borrador inicial de $575,6 billones que había dejado sobre la mesa la administración saliente de Gustavo Petro, un texto que fue devuelto de manera tajante por las comisiones económicas del legislativo.
Panorama general: El ministro de la cartera, Miguel Gómez Martínez, asumió la responsabilidad de reajustar las cuentas públicas antes de que venciera su plazo legal. Según los argumentos del Gobierno, este salto financiero está plenamente justificado por la necesidad imperiosa de atender los daños causados por un terremoto reciente y por un déficit fiscal heredado que terminó siendo mucho más abultado de lo que los reportes iniciales indicaban.
Con el documento ya en manos del Capitolio, el reloj corre en contra del Congreso. Las comisiones terceras y cuartas de Senado y Cámara tienen como fecha límite el próximo 15 de septiembre para definir el monto global de los gastos. Posteriormente, el debate y la votación del articulado en estas mismas células legislativas deberán quedar zanjados antes del 25 de septiembre para habilitar la discusión en las plenarias.
Presupuesto General de la Nación (PGN)2027: Gobierno aumenta la cifra a $634,9 billones

Las reglas de juego institucionales son estrictas: si las bancadas no logran sancionar y expedir la ley de presupuesto antes del 20 de octubre, la norma estipula que entrará a regir por decreto la propuesta presentada por el Ministerio de Hacienda, incorporando únicamente los cambios avalados durante el primer debate.
Para entender la magnitud del reajuste actual, es necesario mirar los tropiezos que sepultaron la propuesta anterior del exministro Germán Ávila. Aquel documento calculaba un presupuesto equivalente al 27% del PIB ($575,6 billones), recortando en $21,4 billones las proyecciones iniciales hechas en abril. Sin embargo, el talón de Aquiles de esa iniciativa radicaba en un déficit de caja inocultable: mientras que los ingresos esperados sumaban $545,4 billones, los gastos propuestos dejaban un faltante descubierto de $30,2 billones.
Por qué es importante: En cuanto a la distribución de esos recursos, el borrador rechazado destinaba $367,6 billones a funcionamiento (con un 75,4% comprometido en transferencias), $118 billones para cumplir con el servicio de la deuda y $90 billones para la inversión pública.
El descontento en el Congreso también respondía a los profundos tijeretazos que el anterior gobierno aplicó a sectores estratégicos frente al anteproyecto de abril. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), por ejemplo, sufrió una reducción dramática al pasar de $26,2 billones a apenas $9,8 billones. A esto se sumaron recortes por $10 billones en Educación, $5,5 billones en Trabajo, $5,2 billones en Minas y Energía, y $2 billones en Salud. Estos ajustes, que sumaron $37 billones en recortes sectoriales, terminaron por sepultar el consenso político que Gómez Martínez ahora intenta recomponer con este nuevo y elevado presupuesto.
#Economía | El Ministerio de Hacienda @MinHacienda radicó este jueves en el Congreso el PGN reformulado para 2027 por $634,9 billones.
La cifra representa $58 billones más frente al borrador inicial dejado por la administración de Gustavo Petro.
El proyecto entra ahora en… pic.twitter.com/kDdIBCLxPe
— 360 Radio (@360RadioCo) August 27, 2026