La polémica por la llamada ‘megaparranda vallenata’ en la cárcel de Itagüí sigue escalando y ahora suma un nuevo capítulo judicial. La Fiscalía General de la Nación abrió una indagación que no solo apunta a posibles omisiones de funcionarios, sino que también pone en el radar al cantante Nelson Velásquez, quien será investigado por el delito de presunto enriquecimiento ilícito.
El caso se originó tras la difusión de información sobre una celebración realizada en el pabellón número 1 del centro de reclusión, en la que habrían participado cabecillas de organizaciones armadas del Valle de Aburrá. Varios de estos líderes están vinculados a la estrategia de ‘Paz Urbana’ del Gobierno del presidente Gustavo Petro, lo que elevó la controversia a nivel nacional.
Fiscalía investiga a Nelson Velásquez por presunto enriquecimiento ilícito tras polémica fiesta en cárcel de Itagüí
De acuerdo con información conocida por Caracol Radio, el fiscal del caso compulsó copias a la Dirección contra las Finanzas Criminales con el fin de que se adelante una investigación específica sobre el patrimonio del artista. El objetivo es establecer si existen irregularidades que justifiquen abrir un proceso formal en su contra.
En paralelo, la Fiscalía también avanza en una indagación por el delito de prevaricato por omisión, relacionada con la posible falta de control al interior del centro penitenciario. Como parte de estas diligencias, ya se emitieron órdenes de policía judicial y se han realizado inspecciones para recopilar material probatorio.
Uno de los hallazgos más relevantes se produjo durante una reciente visita al establecimiento carcelario, donde las autoridades encontraron una cantidad significativa de elementos prohibidos. Entre estos se contabilizan bebidas alcohólicas de distintas marcas y presentaciones, así como sustancias ilícitas que están siendo analizadas.

También fueron incautados dispositivos tecnológicos y de comunicación, entre ellos módems wifi, múltiples cargadores, tarjetas SIM y celulares, lo que evidencia posibles fallas en los controles internos. A esto se suman equipos como parlantes, consolas de videojuegos y electrodomésticos que no están autorizados dentro de este tipo de instalaciones.
El listado de elementos hallados incluye además decenas de neveras, estufas y ollas eléctricas, lo que refuerza la hipótesis de que al interior del pabellón existían condiciones que distan de las normas que rigen los centros de reclusión en el país.
Las autoridades buscan ahora determinar cómo ingresaron estos objetos y quiénes serían responsables de permitir su permanencia. En ese contexto, la investigación sobre Nelson Velásquez se suma a un expediente más amplio que intenta esclarecer si hubo beneficios indebidos o flujos de dinero irregulares relacionados con estos hechos.
Por ahora, el proceso se encuentra en etapa preliminar y será la recolección de pruebas la que defina si se avanza hacia imputaciones formales. Entretanto, el caso sigue generando cuestionamientos sobre el control en las cárceles y el alcance de las políticas de paz en contextos urbanos.
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