Bogotá ha dado este miércoles un paso histórico hacia la modernización de su infraestructura deportiva y cultural. El alcalde mayor, Carlos Fernando Galán, y el CEO de Sencia, Mauricio Hoyos, oficializaron el inicio de la etapa constructiva del nuevo estadio Nemesio Camacho El Campín, un megaproyecto de inversión privada que promete transformar la cara de la capital y posicionarla en el mapa de los grandes recintos de talla internacional.
«No va a ser un estadio remodelado, sino uno completamente nuevo; el mejor que va a tener Colombia», aseguró el mandatario distrital, al recalcar que la nueva casa albiazul no tendrá nada que envidiarle a los escenarios europeos.
Panorama general: El rediseño del proyecto trae consigo un incremento sustancial frente a los planes iniciales. La capacidad del recinto se ampliará hasta albergar a 60.000 espectadores, un 30% más de lo proyectado inicialmente, optimizada tanto para albergar alta competencia deportiva como espectáculos masivos de entretenimiento y conciertos de magnitud global.
Entre las especificaciones técnicas más llamativas destaca la implementación de un techo retráctil, una tecnología con la que apenas cuentan ocho de los estadios más relevantes del planeta y que permitirá cerrar el complejo en apenas 15 minutos para adaptarse con versatilidad a las condiciones climáticas de la sabana. A esto se sumará la pantalla gigante de alta definición más grande de Colombia y América Latina, con una extensión de 400 metros cuadrados.
La obra civil comprenderá más de 65.000 metros cuadrados intervenidos, la instalación de 3.080 pilotes y una altura que superará los 72 metros, todo bajo un modelo de inversión privada que asciende a los 2,4 billones de pesos.
El Campín se renueva: así será el megaproyecto de 2,4 billones

Una de las principales preocupaciones de la afición era el impacto de las obras sobre el calendario de los equipos bogotanos. Al respecto, Mauricio Hoyos, CEO de Sencia, despejó los temores al confirmar que el estadio actual se mantendrá en funcionamiento durante gran parte del proceso constructivo para evitar traumatismos deportivos.
«Mantener el estadio actual hace que el calendario deportivo no se atrase. Vamos a demoler el viejo establecimiento cuando ya tengamos el nuevo», explicó Hoyos, quien detalló que la firma ya ha aportado más de 321.000 millones de pesos en fiducias y superado los 32.000 millones en estudios previos.
Asimismo, la eficiencia logística mejorará drásticamente: gracias a una gradería sur retráctil, los tiempos de montaje para eventos se reducirán de siete a solo dos días.
El nuevo El Campín no solo será imponente por su arquitectura, sino también por sus estándares de seguridad y tecnología. El recinto contará con 800 cámaras (frente a las 192 actuales), 1.500 puntos de acceso, 585 luminarias y un robusto sistema de control que incluirá 200 torniquetes con reconocimiento facial y 200 arcos de detección de metales.
Además, se desplegarán 600 sensores integrados con inteligencia artificial capaces de alertar en tiempo real sobre la presencia de objetos peligrosos. En materia ambiental, el complejo apostará por la sostenibilidad al incorporar paneles solares que suplirán el 20% de su consumo energético.
Por qué es importante: Debido a la magnitud de la ampliación y los trámites de licencias, cuya aprobación se concretó la semana pasada, el cronograma de entrega ha sufrido una actualización. El complejo prevé culminar sus obras y abrir sus puertas de forma definitiva en el segundo semestre de 2028, específicamente en el mes de diciembre, desplazando la fecha inicial que se tenía prevista para finales de 2027.
Con un flujo proyectado de tres millones de visitantes al año, Sencia y el Distrito apuntan a que este coliseo se convierta en el epicentro de mayor afluencia y dinamismo económico en la región.
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